Tras la viralización de videos donde se la ve manipulando dólares, resurgieron declaraciones de la modelo en las que aseguró no haber visto «nada ilegal» en el patrimonio de su expareja.
Buenos Aires, 22 junio (NA) – Tras el escándalo que envuelve a la modelo Jésica Cirio por la viralización de videos donde se la ve manipulando fajos de dólares en el domicilio que compartía con Martín Insaurralde años atrás, las redes sociales resurgieron sus declaraciones con respecto al patrimonio de su expareja, en las cuales ella aseguró no haber visto «nada ilegal».
Según informó la Agencia Noticias Argentinas, la ex conductora se sentó en el sillón de La Peña de Morfi poco después de que salieron a la luz los videos de Martín Insaurralde con Sofía Clerici, conocido como el escándalo del «yategate».
Georgina Barbarossa, conductora del ciclo, le consultó si podía relatar las actividades que hacía su entonces marido. Cirio afirmó: «Él era político, como era de público conocimiento, y yo también trabajaba todo el día. Nos encontrábamos a la noche, cenábamos. Ahora, si se pretende que yo diga que vi algo ilegal, la realidad es que no lo vi».
Consultada sobre si no sintió extraño el estilo de vida lujoso que llevaban, teniendo en cuenta que Insaurralde trabajaba para el Estado, sostuvo: «Mi vida siempre fue igual, no es que viviera una vida distinta a la que vivía antes de casarme con él. Y como conté antes, yo siempre trabajé, trabajo desde que tengo 10 años, trabajé para marcas internacionales, nacionales, en televisión, representé marcas, y siempre tuve la suerte de poder vivir bien, gracias a Dios, a mi esfuerzo y a mi trabajo, que fue siempre el mismo».
«Nunca dejé de trabajar, en ningún momento de la vida yo dejé de laburar», repitió.
Además, declaró que no le llamaron la atención los viajes al exterior que el político realizaba: «La verdad es que los viajes que hacía conmigo, los hacía conmigo, que fueron, como te dije, en el periodo después del 2014, y había viajes que hacía por su laburo, por lo menos esa es la información que él me daba».
Por último, afirmó que su ritmo de vida no se vio afectado por el trabajo de su expareja: «Yo vivía un ritmo de vida normal, como te dije antes, el que viví siempre antes de conocerlo a él».
