Con el 98,96% de las mesas escrutadas, el candidato de Defensores de la Patria obtuvo 12.957.471 votos (49,66%) y superó al oficialista Iván Cepeda en la segunda vuelta electoral.
Abelardo De la Espriella fue elegido este domingo como nuevo presidente de Colombia tras imponerse en la segunda vuelta electoral frente al candidato oficialista Iván Cepeda. Con el 98,96% de las mesas escrutadas, el dirigente de Defensores de la Patria logró una ajustada victoria y se convertirá en el sucesor de Gustavo Petro.
Según los datos difundidos por la Registraduría Nacional del Estado Civil, De la Espriella obtuvo 12.957.471 votos, equivalentes al 49,66% de los sufragios, suficiente para superar a Cepeda en una de las elecciones más reñidas de los últimos años en Colombia.
La victoria coronó un fenómeno político que irrumpió con fuerza en apenas once meses. El abogado penalista y empresario llegó al balotaje tras haber sorprendido en la primera vuelta del 31 de mayo, cuando obtuvo el 43,78% de los votos, por encima del 40,98% alcanzado por Cepeda.
Con 47 años, De la Espriella desembarcó formalmente en la política en julio de 2025 con la creación del movimiento Defensores de la Patria. Su campaña estuvo marcada por un estilo provocador, una fuerte presencia mediática y actos multitudinarios con una estética cuidadosamente diseñada.
Durante la campaña utilizó de manera recurrente la camiseta de la selección colombiana, símbolos patrios y una narrativa centrada en el cambio político. En distintas oportunidades calificó la gestión de Petro como «las horas más oscuras» de Colombia y se presentó como la alternativa para revertir el rumbo del país.
Antes de ingresar en la arena política, construyó una carrera como abogado defensor de figuras controvertidas, entre ellas el empresario venezolano Alex Saab y David Murcia Guzmán, señalado como responsable de una de las mayores estafas piramidales de la historia colombiana.
Además de su estudio jurídico, desarrolló diversos emprendimientos comerciales bajo la marca «De la Espriella Style», vinculada a productos de lujo, vinos, ron e indumentaria masculina. Su perfil público también estuvo asociado a su gusto por la moda italiana, la gastronomía gourmet y un estilo de vida que él mismo definió en varias ocasiones como la «dolce vita».
El flamante presidente electo se define como un dirigente de derecha y mantiene una abierta admiración por figuras como Javier Milei y Donald Trump. Entre sus principales promesas de campaña sobresalen el combate a la inseguridad y la corrupción. Durante los últimos meses insistió en la necesidad de aplicar una política de «mano de hierro» contra el crimen organizado, el narcotráfico y las organizaciones armadas ilegales.
También construyó parte de su apoyo electoral a partir de posiciones conservadoras en cuestiones culturales y sociales. Sus críticas al aborto y a lo que denomina «ideología de género» le permitieron consolidar respaldo entre sectores católicos y evangélicos.
Otro de los puntos que generó debate durante la campaña fue su condición de ciudadano colombiano, italiano y estadounidense. Sin embargo, la Justicia electoral habilitó su candidatura y descartó cualquier impedimento legal para competir por la Presidencia.
Nacido en Bogotá y criado en Montería, en el departamento de Córdoba, De la Espriella proviene de una familia con antecedentes políticos. Ahora, junto a su esposa Ana Lucía Pineda y sus cuatro hijos, se prepara para asumir la conducción de una nación de más de 53 millones de habitantes.
