La dirigencia nacional del Partido Libertad y Refundación (Libre) anunció asambleas y movilizaciones en los 18 departamentos de Honduras para impulsar un paro nacional en defensa de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), en el marco del debate sobre reformas al sistema eléctrico.
La secretaria de coordinación nacional de Libre, Hortensia Zelaya, comunicó la decisión tras una reunión con coordinadores departamentales. El partido instruyó a sus estructuras a acompañar procesos de organización comunitaria y asambleas para coordinar futuras acciones de movilización social en respaldo a la estatal eléctrica.
Libre sostiene que la ENEE debe continuar siendo una empresa pública y rechaza cualquier medida que, a su criterio, pueda abrir la puerta a procesos de privatización. La postura surge en medio de la discusión nacional sobre las reformas al sistema eléctrico impulsadas por el Gobierno, actualmente analizadas en el Congreso Nacional.
Desde el oficialismo se argumenta que las reformas buscan rescatar financieramente a la estatal y corregir problemas estructurales que han afectado su sostenibilidad. El presidente Nasry Asfura solicitó el respaldo de los 128 diputados del Congreso Nacional para aprobar las reformas, asegurando que la ENEE seguirá siendo propiedad del Estado. El mandatario señaló que las pérdidas acumuladas limitan la inversión pública en salud, educación e infraestructura, y afirmó que organismos internacionales como el Banco Mundial, el BID y el FMI respaldan los cambios propuestos.
Diversos sectores vinculados a la ENEE realizaron protestas en Tegucigalpa y San Pedro Sula para expresar su rechazo a las reformas. El coordinador general de Libre, José Manuel “Mel” Zelaya, llamó a la militancia a mantenerse unida bajo la consigna “La ENEE no se vende”.
Durante la reunión de coordinación en Tegucigalpa, la dirigencia oficialista ratificó defender el carácter público de la empresa y acordó fortalecer la organización territorial. El Gobierno sostiene que la reforma no contempla la privatización, busca reorganizar la empresa, fortalecer su administración, reducir pérdidas y mejorar la calidad del servicio, e incorpora salvaguardas para impedir una privatización.
