Un informe de más de 70 científicos de 17 países, publicado en Earth System Science Data, indica que el calentamiento global alcanzó 1,39 °C en 2025 respecto a la era preindustrial y que el nivel del mar sube a un ritmo de 3,84 mm por año. Los investigadores señalaron que los recortes presupuestarios amenazan los sistemas de monitoreo climático.
Un grupo de más de 70 científicos de 17 países, entre ellos varios autores del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) de la ONU, publicó un estudio en la revista Earth System Science Data que actualiza 12 indicadores clave del calentamiento global. Según el informe, el calentamiento global alcanzó los 1,39 °C en 2025 respecto a la era preindustrial (1850-1900), de los cuales 1,37 °C son atribuibles a la actividad humana.
“Estos indicadores constituyen un seguimiento esencial de los signos vitales de un paciente con síntomas cada vez más preocupantes”, afirmó Peter Thorne, profesor de geografía física en la Universidad de Maynooth (Irlanda) y miembro del IPCC. El estudio advierte que el calentamiento antropogénico avanza a un ritmo de 0,27 °C por década, el nivel más alto registrado hasta la fecha.
El informe señala que la diferencia entre la energía solar que ingresa a la Tierra y la que se devuelve al espacio, conocida como “desequilibrio energético de la Tierra”, se duplicó en las últimas décadas. “Sin influencia humana, debería estar cerca de cero, pero ha aumentado desde los años 1970 y hoy alcanza un nivel récord”, explicó Piers Forster, coordinador del informe y profesor de climatología física en la Universidad de Leeds.
Según los investigadores, la aceleración del calentamiento global se debe a dos causas: las emisiones récord por la quema de combustibles fósiles y la reducción de partículas contaminantes en el aire (aerosoles), que antes reflejaban la radiación solar y enfriaban el planeta.
El impacto ya es observable en los océanos. El nivel del mar subió 23 centímetros entre 1901 y 2025, y actualmente avanza a 3,84 milímetros por año, el doble de velocidad que en décadas anteriores. Las olas de calor marinas se triplicaron en frecuencia desde 1991, con 65 días de calor extremo en el agua durante 2025.
Los científicos advirtieron que la capacidad para monitorear el clima está en riesgo debido a recortes presupuestarios. Valérie Masson-Delmotte, paleoclimatóloga francesa y ex copresidenta de un grupo de trabajo del IPCC, sostuvo que los sistemas de observación están “debilitados o amenazados por decisiones geopolíticas o relacionadas con la financiación pública”. El informe denunció que los fondos de la Organización Meteorológica Mundial disminuyeron, que el presupuesto del Programa Mundial de Investigación del Clima se redujo a la mitad y que el Sistema Mundial de Observación del Clima “también está amenazado”.
El estudio se anticipó a los reportes de la ONU previstos para 2028 y procesó alrededor de cuarenta conjuntos de datos provenientes de satélites, estaciones meteorológicas, barcos y boyas.
