La escritora argentina presenta «El cuerpo roto», doce relatos sobre el cuerpo humano, y habla sobre su proceso creativo, la influencia de la medicina en su obra y sus próximos proyectos.
Buenos Aires, Argentina. Ana María Shua publicó «El cuerpo roto» (Páginas de espuma), una colección de doce cuentos que exploran las transformaciones, padecimientos y resiliencia del cuerpo humano. La obra incluye relatos autobiográficos, como «Un canto a la vida», basado en su experiencia con quimioterapia en 2001, y «Después de la muerte», sobre el velorio de su padre en 1975, que permaneció inédito durante treinta años.
En diálogo con la prensa, Shua afirmó que los temas médicos han estado presentes en su literatura desde antes de la pandemia de covid-19. Señaló que dos de los cuentos de «El cuerpo roto» están vinculados a la pandemia, pero que su interés por lo médico es anterior, como se observa en obras como «Soy paciente», «La muerte como efecto secundario» y «El peso de la tentación».
La autora también se refirió a su método de trabajo. Declaró que los microrrelatos y los cuentos implican «partes del cerebro muy diferentes» y que, al terminar un libro de microrrelatos, necesita dejar pasar varios años antes de empezar otro. Su libro «Todos los universos posibles» reúne todos sus libros de microrrelatos, excepto «La guerra».
Shua mencionó que actualmente trabaja en la revisión de una traducción al inglés de «Mecánica del caos» y en la preparación de un taller sobre leyendas y cuentos populares que dictará en Mar del Plata. Adelantó que publicará este año un libro infantil sobre mitología nórdica.
