El hijo de la princesa heredera de Noruega pidió este lunes ante el Tribunal de Distrito de Oslo su puesta en libertad provisional, argumentando el empeoramiento de la salud de su madre, quien aguarda un trasplante de pulmón.
Marius Borg Høiby, de 29 años, compareció este lunes ante el Tribunal de Distrito de Oslo para solicitar su puesta en libertad provisional mientras espera la sentencia del proceso judicial que enfrenta. El fallo está previsto para los próximos días.
La petición se basa en la situación médica de su madre, la princesa heredera Mette-Marit de Noruega. La Casa Real noruega anunció que la princesa fue incluida en la lista de espera para un trasplante de pulmón debido al avance de la fibrosis pulmonar crónica que padece.
Durante la audiencia, Høiby declaró: “Saber que mamá está tan enferma es insoportable”. Según el medio noruego Se Og Hor, agregó: “Quiero salir a estar con mi madre. Cada domingo que nos vemos, podría ser la última vez que nos veamos”.
Høiby indicó que, de obtener la libertad, regresaría a la residencia familiar de Skaugum para convivir con sus hermanos. Su abogado, Petar Sekulic, afirmó: “Creemos que la evaluación de proporcionalidad implica que debería ser puesto en libertad, o posiblemente bajo custodia con vigilancia electrónica”.
El acusado sostuvo que no realizaría acciones que empeoren la situación de la familia real noruega y que se encuentra libre de consumo de drogas desde hace un tiempo prolongado. Declaró: “La familia se encuentra en una situación tal que jamás haría nada que la empeorara. Es completamente impensable para mí. Por cierto, estoy completamente libre de drogas, y llevo así bastante tiempo”.
La Fiscalía se opuso a la solicitud. Los representantes policiales consideraron que el estado de salud de la madre no reduce suficientemente el riesgo de reincidencia. La Fiscalía también rechazó la posibilidad de sustituir la prisión por control telemático, al considerar que no cumpliría los requisitos de la medida cautelar.
Antes de la audiencia, Høiby recibió autorización para asistir a una reunión familiar en la que médicos del hospital nacional informaron sobre el estado de salud de Mette-Marit. Ese encuentro fue utilizado por la defensa para reforzar la petición de libertad.
