En octubre de 2001, el Indio Solari, Skay y la Negra Poli dieron su última entrevista como Patricio Rey. La charla, publicada íntegramente veinte años después en un libro, giró en torno al fútbol, la Selección argentina y la televisación de los partidos.
En octubre de 2001, el Indio Solari, junto con Skay Beilinson y la Negra Poli, ofreció la última entrevista como banda de Patricio Rey y los Redonditos de Ricota. La conversación, realizada en un bar del barrio porteño de Palermo, fue publicada veinte años después en el libro La última noche de Patricio Rey, de los periodistas Pablo Marchetti, Humphrey Inzillo y Martín Correa. Horas después de esa charla, una discusión entre los músicos derivó en la separación de la banda.
En la entrevista, el Indio Solari evitó hablar de música o política y centró sus declaraciones en el fútbol. Manifestó su gusto por la Selección argentina dirigida por Marcelo Bielsa, que por entonces venía de una Eliminatoria impecable. «¡A mí me gusta la Selección! ¿Cómo no me va a gustar si gana? (risas). Está bien el jogo bonito, pero el jogo bonito que perdés dos a cero y no figuraste no va», afirmó. Y agregó: «Lo que noto de esta Selección es que sale a la cancha y decís ‘van a ganar'».
Consultado sobre la posibilidad de viajar a un Mundial, Solari declaró: «Soy fóbico a las multitudes, a mí me gusta estar arriba del escenario. Pero no voy a ver a nadie. ¿Así, a un estadio? Ni en pedo. Dos mil ya me parece un delirio. Sesenta mil, ni hablar. No, lo miro por televisión». También se quejó del costo de los partidos codificados: «Ahora me cagaron, porque siempre te garcan. Ahora me pusieron a Boca a River nuevo y ya me cagaron, porque en el Clásico del Domingo hay uno de Boca o de River que no te lo dan. ¡Cada vez hay que poner una billetera así grandota! ¿Cuánto te cobran el gol? ¡Cinco pesos! ¡Dejame de joder!».
El músico también describió su estilo como jugador: «Era muy sucio, de escupir, de pegar… me gustaba eso. Sucio de hablar, de boludear, de no pegar una patada para que no te saquen tarjeta amarilla, pero pegar muchas en el tobillo para que al final del partido te quede así».
Finalmente, Solari se refirió a la influencia de la banda sobre sus seguidores: «Estas definiciones muchas veces empiezan a provocar en el seno de esta masa ciertas divisiones que no quiero provocar. No me interesa propiciar una especie de compartimentos estancos donde ‘yo estoy con fulano, porque el Indio está con este'». Y cerró con un «Dale Bo, Dale Bo… (muchas risas)».
