El cofundador de Anthropic compartió escenario con el Papa en el Vaticano y pidió voces morales para orientar el avance de la inteligencia artificial.
ROMA.- Con el Aula del Sínodo del Vaticano llena de cardenales, obispos, miembros de la curia romana, embajadores, invitados especiales y periodistas, León XIV se convirtió en este lunes en el primer papa que presenta su propia encíclica. “La Inteligencia Artificial (IA) debe ser desarmada. La palabra es fuerte, lo sé, pero elegida deliberadamente porque este momento necesita palabras capaces de llamar la atención, despertar conciencias e indicar caminos a seguir para la humanidad”, declaró el pontífice.
Junto al papa León, la otra figura central del lanzamiento de “Magnifica humanitas” fue Chris Olah, cofundador de Anthropic, una de las empresas líderes en IA. Olah fue uno de los tres laicos que disertaron en la presentación, junto a las teólogas Anne Rowlands y Leocadie Lushombo.
En su discurso, Olah agradeció al Papa por la invitación y se refirió a las dificultades que enfrentan las empresas de IA. “Todos los laboratorios de inteligencia artificial de vanguardia —incluido Anthropic— operan dentro de un conjunto de incentivos y restricciones que a veces pueden entrar en conflicto con hacer lo correcto”, afirmó. “La presión por mantenerse comercialmente viables y permanecer en la vanguardia de la investigación. La presión geopolítica. Y las presiones más antiguas y simples del orgullo y la ambición”, agregó.
Olah sostuvo que “si queremos que esta tecnología salga bien, es enormemente importante que existan personas fuera de esos incentivos: personas a quienes les importe que las cosas salgan bien, que estén prestando mucha atención, que estén dispuestas a decir cosas difíciles”. Concluyó su intervención con una petición: “necesitamos que más sectores del mundo —comunidades religiosas, sociedad civil, académicos y gobiernos— hagan lo que Su Santidad ha hecho aquí: tomarse esto en serio, observar de cerca y ayudar a orientar los acontecimientos hacia una mejor dirección”.
Al cerrar el evento, León XIV agradeció la participación de Olah y declaró: “en nombre de la Iglesia, acepto su invitación a caminar juntos, a escuchar y hablar y juntos a encontrar el camino para la humanidad, en este tiempo de la inteligencia artificial”.
En su discurso, el papa evocó a León XIII y su encíclica “Rerum Novarum”, y señaló que “Magnifica Humanitas” nació de la escucha de científicos, ingenieros, líderes políticos, padres y profesores. También mencionó “voces muy inquietantes sobre sistemas de armas cada vez más autónomos” y “relatos muy preocupantes sobre algoritmos que pueden bloquear el acceso a la atención médica, el empleo y la seguridad”.
León XIV subrayó que “la IA exige ahora ser ‘desarmada’, liberada de lógicas que la convierten en un instrumento de dominación, exclusión y muerte”. Añadió que “sólo juntos –quienes diseñan los sistemas y quienes se ven afectados por ellos, los países más ricos y los más pobres, las instituciones y los individuos– podremos construir un futuro”.
El pontífice reiteró su llamado a construir una “civilización del amor” y afirmó que “la Iglesia desea, con humildad y franqueza, ser parte de las conversaciones sobre IA”. Concluyó: “no poseemos respuestas técnicas ni buscamos desplazar a quienes tienen experiencia. Pero traemos una sabiduría sobre lo humano que nuestro tiempo actual necesita desesperadamente”.
