El canciller Pablo Quirno aseguró haber transmitido al presidente Javier Milei una «buena noticia» vinculada al viaje papal, mientras fuentes diplomáticas de Uruguay y Perú trabajan para coordinar una gira sudamericana del pontífice.
Buenos Aires, 22 de mayo (NA).— La posibilidad de una visita del papa León XIV a la Argentina antes de fin de año se ha convertido en uno de los temas centrales de la agenda política, religiosa y social del país. Aunque no existe confirmación oficial por parte de la Santa Sede, diversas señales del Gobierno argentino, del entorno vaticano y de otros países de la región indican que el pontífice podría llegar en noviembre como parte de una gira por América Latina.
El impulso más reciente a esta hipótesis provino de la Cancillería argentina. El canciller Pablo Quirno afirmó haber transmitido al presidente Javier Milei una “buena noticia” que “hará feliz a todo el pueblo argentino”, según informó la Agencia Noticias Argentinas. La frase fue difundida a través de redes sociales y acompañada por una alusión directa al calendario: “Solo resta definir la fecha, qué linda Primavera”, lo que sugiere una posible concreción en los últimos meses del año. El presidente Milei respondió con gestos simbólicos en redes sociales, lo que reforzó la idea de que la visita se encuentra en una fase avanzada de gestión.
Desde la región, fuentes diplomáticas uruguayas indicaron que se trabaja “intensamente” para que la visita se concrete en noviembre. El intendente de Florida, Carlos Enciso, adelantó que el itinerario papal incluiría Argentina, Uruguay y Perú durante la primera quincena de ese mes. Estas afirmaciones no cuentan con respaldo oficial del Vaticano.
Dentro de la Iglesia, la cautela es la norma. El cardenal uruguayo Daniel Sturla consideró la visita “casi segura”, pero advirtió que no habrá confirmación oficial hasta que la Santa Sede comunique formalmente la decisión a las conferencias episcopales de los países involucrados. Fuentes eclesiásticas coinciden en que cualquier anuncio podría demorarse al menos hasta mediados de junio.
La gestación del viaje comenzó en febrero, cuando el canciller Quirno viajó al Vaticano y entregó al pontífice una carta de invitación firmada por el presidente Milei, en la que se expresaba la voluntad de fortalecer los vínculos bilaterales y trabajar en temas como la paz y la cooperación internacional. Ese gesto se complementó con la primera audiencia oficial entre Milei y el papa León XIV, celebrada el 7 de junio de 2025 en el Vaticano, donde ambos líderes destacaron el “mutuo aprecio” por las relaciones entre Argentina y la Santa Sede y abordaron temas como la pobreza, la cohesión social y los conflictos internacionales.
Durante ese encuentro, León XIV confirmó su intención de visitar la Argentina, aunque sin precisar fechas. El pontífice había anticipado públicamente su interés en recorrer América Latina tras asumir como jefe de la Iglesia católica el 8 de mayo de 2025, como sucesor de Francisco.
De concretarse, la visita sería la tercera de un papa a la Argentina y la primera en casi cuatro décadas. El último viaje pastoral fue el de Juan Pablo II en 1987, que incluyó diez provincias y convocó a multitudes. Ni Benedicto XVI ni el papa Francisco —argentino de origen— visitaron el país durante sus pontificados.
