La licenciada en Ciencias del Deporte analizó la efectividad de los ejercicios abdominales tradicionales y propuso una rutina basada en tres técnicas para fortalecer el core.
Lucía Aguado, licenciada en Ciencias del Deporte y campeona de culturismo en España, se hizo conocida en redes sociales por cuestionar la práctica de realizar hasta 100 repeticiones de abdominales diarios o mantener la plancha por más de un minuto y medio. Según la experta, esas rutinas pueden provocar dolor de espalda y otras complicaciones musculares.
En declaraciones difundidas en sus videos, Aguado afirmó que comenzó con rutinas diarias que le generaban ardor abdominal y dolor en la cintura, sin lograr los resultados esperados. A partir de sus estudios, desarrolló un enfoque basado en tres ejercicios específicos.
La experta señaló que es necesario conocer los músculos que componen el abdomen: recto, oblicuos internos y externos, y transverso. Destacó que el recto es el más superficial y el transverso el más profundo. También explicó que la acumulación de grasa en la zona abdominal depende de factores genéticos y de la voluntad de cada individuo para trabajarla.
“El abdomen no se tonifica, se entrena como cualquier otro músculo. No vale pensar que ya lo activas haciendo otros ejercicios. La ciencia demostró que para que crezca, necesitás darle estímulos específicos”, declaró Aguado. Agregó que para lograr un abdomen marcado y una cintura estrecha, los ejercicios deben permitir añadir carga, adaptarse a la biomecánica del músculo y no dañar la columna.
Los tres ejercicios recomendados por la experta son:
- Crunch en polea: permite iniciar el movimiento en el punto de mayor fuerza y reclutar más fibras musculares. Trabaja el recto abdominal utilizando el propio peso corporal.
- Rueda abdominal: a diferencia de la plancha, que según Aguado es útil para la estabilidad básica pero no para la hipertrofia, este ejercicio ofrece mayor intensidad. “Es saludable, pero te falta intensidad”, afirmó sobre la plancha.
- Entrenamiento de la respiración: incluye la técnica bracing, que consiste en tensar el abdomen durante ejercicios como sentadillas o peso muerto, y la técnica vacuum, que implica vaciar la parte baja del abdomen llevando el ombligo hacia la columna.
