Un grupo de militares estadounidenses heridos en conflictos recientes participa en una iniciativa que utiliza la natación con animales marinos como terapia física y emocional.
Miran peces, cierto. Pero no solo eso: al menos en la escena que captura la foto, un grupo de visitantes del Acuario de Georgia sigue los movimientos, al fondo de la descomunal pecera, de varios integrantes del Wounded Warrior Project (Proyecto Guerreros Heridos). La iniciativa busca colaborar con la recuperación física o emocional de militares estadounidenses heridos en conflictos recientes.
Quienes impulsan este tipo de experiencias aseguran que, mientras nadan entre animales marinos, sumergidos en el silencio y la plasticidad del agua, los veteranos acceden a una singular posibilidad de reparación. “Se sumergen nerviosos y luego salen diciendo que fue la mejor experiencia que tuvieron en la vida”, aseguró a CBS News Jason Bush, exmarine a cargo del programa. La magia del océano, incluso atrapada entre los vidrios de un acuario, hace su parte.
