El politólogo Andrés Malamud evaluó en una entrevista televisiva las posibles razones por las que Manuel Adorni se mantiene al frente del Gabinete, pese a las investigaciones en su contra.
El politólogo Andrés Malamud analizó los motivos por los que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, permanece en el Gobierno pese a ser investigado por presunto enriquecimiento ilícito. Entrevistado por Carlos Pagni en el programa Odisea argentina (LN+) el lunes por la noche, el analista político desarrolló tres interpretaciones posibles sobre la continuidad del funcionario en el Ejecutivo.
“Algunos piensan que la razón para mantener a Adorni es que es un pararrayos”, planteó Malamud. Según esta interpretación, Adorni sería utilizado para concentrar la atención pública en él y evitar así las críticas por las políticas económicas. “La inflación sube; hay otros problemas y la gente habla de la corrupción”, opinó.
La segunda hipótesis la denominó como “fusible”, que indica que Milei “se lo va a sacar de encima cuando acumule demasiados problemas” e implica, según desarrolló, que la permanencia de Adorni resulta funcional a los intereses del Presidente.
La tercera explicación apunta a los vínculos personales dentro del círculo de poder. “No le hizo lo mismo que a Nicolás Posse o Guillermo Francos; no lo echó como a sus amigos, porque no es su amigo, es el amigo de su hermana”, afirmó. En esa línea, añadió: “Él no la echa a ella y no echa a los de ella”, y definió que existe “una dependencia profunda que es difícil de evaluar”.
En ese contexto, Malamud esbozó, sin desarrollarla, una posible cuarta hipótesis. “Después hay pensamientos mucho más complicados como el testaferro”, planteó, aunque no profundizó en esa línea durante la entrevista.
Más allá del caso puntual de Adorni, el politólogo amplió su análisis al funcionamiento general del Gobierno y señaló que “Milei depende fundamentalmente de la economía”. Explicó que el respaldo social que recibe el Gobierno varía en función de ese factor y que, por el contrario, “cuando mete la batalla cultural, le va peor”.
El analista planteó que el Presidente representa un cambio respecto de la lógica que tradicionalmente operó en el escenario político de la Argentina. “Vivimos durante 40 años en un péndulo entre la capital y el conurbano”, indicó. En contraposición, señaló que Milei se posicionó como una opción “contra el AMBA” y que “vino a representar a las otras 22 provincias”.
Durante la entrevista, contó que presentó un nuevo libro, Operación: Argentina, escrito junto a Astrid Pikielny, en el que recorre la historia de la democracia argentina desde 1983. Agregó que, en ese marco, propone las figuras de Ricardo Alfonsín y Milei como complementarias y sostuvo que “ambos vienen a resolver la mitad de la misión que dejó abierto el golpe de 1930”.
En esa línea, explicó que “Alfonsín cumple la mitad de la misión: recupera la democracia”, mientras que la dimensión económica quedó pendiente durante décadas. “Tuvieron que pasar más de 40 años para que venga alguien, que no sabemos si va a tener éxito, pero ya tuvo por lo menos el éxito retórico de convencer a todo el arco político de que la salida es la dirección del equilibrio fiscal”, dijo.
En otro tramo del diálogo con Pagni, el politólogo señaló la tensión que existe entre la mala opinión que tiene el Presidente sobre el Estado y algunas cosas que sucedieron a lo largo de su gestión. “Los dos Estados más grandes del mundo rescataron a Argentina y a Milei”, afirmó al señalar el rescate de Scott Bessent y el swap chino. “Los mercados lo acorralan, lo asfixian, y los Estados lo rescatan”, concluyó.
