El Gobierno nacional dispuso el cierre del acceso de periodistas acreditados a la Casa Rosada durante una semana, decisión que fue revertida tras anunciarse la reapertura para el próximo lunes con nuevos controles.
Durante la última semana, la Casa Rosada permaneció cerrada para los periodistas acreditados, una medida que el Gobierno justificó a raíz de un informe televisivo calificado como un caso de espionaje. La restricción, que no contó con un instrumento legal escrito, afectó a unos 60 cronistas que cubren la actividad oficial.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, confirmó que a partir del lunes próximo se reabrirá la sala de prensa, aunque con controles más estrictos. La decisión original fue tomada el 23 de abril, en un contexto de crecientes críticas del presidente Javier Milei hacia la prensa.
Fuentes oficiales indicaron que la medida fue excepcional y que se busca restablecer el diálogo con los medios. Por su parte, los periodistas afectados relataron las dificultades para informar sobre la gestión diaria desde el exterior del edificio gubernamental.
