El Ejecutivo chileno anunció el envío al Congreso de un proyecto de ley que busca impedir el acceso de menores de 16 años a plataformas como TikTok, Instagram y WhatsApp, exigiendo verificación de edad mediante documentos o biometría. La iniciativa, denominada Entornos Digitales Seguros, se suma a debates similares en Australia, Francia y la Unión Europea.
SANTIAGO, Chile.- El gobierno de Chile, liderado por José Antonio Kast, anunció que enviará al Congreso un proyecto de ley para prohibir el uso de redes sociales a menores de 16 años. La iniciativa, llamada Entornos Digitales Seguros e impulsada desde el Ministerio de Desarrollo Social, obligaría a las plataformas a verificar la edad de los usuarios mediante documentos de identidad, reconocimiento facial o validación biométrica.
El proyecto, que se espera sea tratado en mayo próximo, busca instalar un debate sobre la capacidad del Estado para regular plataformas globales y proteger a niños y adolescentes en entornos digitales. La ministra de Desarrollo Social, María Jesús Wulf, declaró al diario chileno El Mercurio: “El Estado no puede llegar tarde cuando se trata de proteger a niños y adolescentes en entornos digitales”.
La medida se enmarca en una tendencia global: desde diciembre pasado, Australia prohibió las redes a menores de 16 años, y Francia y la Unión Europea también discuten restricciones similares. En Chile, según el estudio Radiografía Digital de Niños, Niñas y Adolescentes 2024, elaborado por Criteria y Claro/VTR, los adolescentes se conectan en promedio cuatro horas diarias con fines recreativos, y el 72% ya tuvo un celular propio a los once años. Unicef, en su informe Kids Online Chile 2023, indicó que WhatsApp, YouTube, TikTok e Instagram son las plataformas más utilizadas por menores.
Sin embargo, especialistas advierten sobre la efectividad de una prohibición general. Francisca Romo, académica de la Universidad Diego Portales y doctora en psicología educacional, señaló: “No existe evidencia concluyente de que una prohibición general mejore por sí sola la salud mental adolescente o reduzca riesgos como grooming y ciberacoso. La edad mínima puede ser una pieza, pero no reemplaza la educación digital, el acompañamiento familiar, el diseño seguro de plataformas y la fiscalización real”.
En el ámbito político, el senador Arturo Squella impulsa restricciones desde el Congreso y afirmó: “Esta propuesta no busca restringir libertades individuales, sino establecer reglas claras”. Mientras sectores de derecha favorecen restricciones etarias más estrictas, voces de izquierda priorizan la regulación de las empresas tecnológicas y la educación digital. El gobierno evalúa además abrir una segunda discusión sobre videojuegos online.
Fuera del Congreso, el tema ya se instala en medios, radios, comunidades educativas y grupos de padres. Carlos Mansilla, padre de dos adolescentes, describió situaciones problemáticas como conflictos nacidos en chats, viralización de imágenes entre estudiantes y una dependencia creciente de los dispositivos.
