La secretaria general de la Presidencia aceleró el proceso de renovación de tribunales con más de 100 pliegos enviados al Senado, en medio de tensiones internas y la estrategia judicial del Gobierno.
Karina Milei parece haber entendido que para desbancar a Santiago Caputo tiene que mostrarle a Javier Milei mucho más que indicios de supuestas traiciones o teorías conspiranoicas en torno a lo que se dice en los medios de comunicación. El vínculo de confianza que une al Presidente con su asesor fue lo que, al menos por ahora, evitó que la hermanísima se saliera con la suya y terminara de capturar todo el poder para su tropa.
Mientras el affaire que tiene como protagonista a Manuel Adorni mantuvo la atención puesta en el debate por su decisión de mantenerlo como jefe de Gabinete, la secretaria general de la Presidencia aceleró el proceso para convencerlo de que puede prescindir de los servicios del consultor y buscar renovar los tribunales con más de 100 pliegos que envió al Senado.
La invitación al ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, a subirse a la comitiva que acompañó a Milei a Israel fue parte del plan de integrar a su hermano con los cambios. Como se contó en esta columna, el Presidente no había mantenido siquiera una charla con el funcionario hasta su asunción. Es lógico dado el escaso interés que siempre mostró en el universo judicial. Pero desde el recambio en el área y a partir de los reveses que sufrió su administración empezó a involucrarse.
Aunque Milei no suele pedir demasiados detalles a sus ministros salvo cuando se trata de un tema que lo apasiona, como es la economía (sus charlas con Luis “Toto” Caputo suelen extenderse mucho más de lo previsto por ambos), tampoco se desentendió de las decenas de pliegos que envió el Gobierno en las últimas horas y de los que todavía faltan enviar. No hubo en el avión un repaso nombre por nombre pero en la gira sí hubo espacio para que el funcionario explicara su estrategia.
Se desconoce si Mahiques se lo anticipó antes del regreso, pero el jueves, un día después de aterrizar nuevamente en Buenos Aires, Milei sonrió cuando leyó que la fiscal Alejandra Mángano pidió cerrar por falta de delito la causa por la inclusión de Bettina Angeletti, esposa de Adorni, en la gira a Nueva York, de algún modo el hecho que desató la tormenta perfecta contra el Gobierno en marzo. Mángano es la esposa de Juan Tomás Rodríguez Ponte, a cargo de la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado (DAJuDeCO), aspirante al Juzgado Federal 2 de Lomas de Zamora.
Lo cierto es quien sigue con mucha atención la fortuna de Rodríguez Ponte es el juez Ariel Lijo. Es natural que se preocupe por el destino de su secretario letrado durante años, aunque no es su única preocupación. Tiene a su cargo el trámite de varias causas que inquietan al Gobierno, entre ellas la de irregularidades en la ANDIS, la de los créditos otorgados por el Banco Nación, y el enriquecimiento ilícito de Adorni.
Mahiques fue convocado por Karina, a instancias de Eduardo “Lule” Menem, en el momento de mayor preocupación por el avance judicial. En paralelo a que la ausencia del pliego de Rodríguez Ponte en el Senado es tomado como un desafío a su ex jefe y amigo, desde el Gobierno dejaron trascender que quedó todo dado para que sea parte de la próxima tanda, ya que Juan Manuel Mejuto, otro de sus competidores, fue propuesto para el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional 8 de la Capital. Mejuto, firmante del primer comunicado de la agrupación ultra K Justicia Legítima, es secretario del TOF 5 y mano derecha de Daniel Obligado, uno de los jueces que en 2021 firmó el sobreseimiento de Cristina en la causa Hotesur y Los Sauces.
Otro con antecedentes en Justicia Legítima es Hernán Figueroa, firmante de aquella histórica solicitada que en 2013 defendía la reforma judicial K. Figura como defensor público ante los Tribunales en el fuero Penal Económico y recientemente se pronunció contra la baja de la edad de imputabilidad que concretó el Gobierno. Junto a su apellido en ese documento aparece el de Ana Clarisa Galán, propuesta como defensora ante la Cámara de Casación Penal, y el de María Esther Pinos, para Formosa. Cercana a la ex procuradora Alejandra Gils Carbó y propuesta en 2023 como testigo por el bloque K de Diputados en el juicio político a la Corte, Ángeles Ramos es impulsada para fiscal general en lo Penal Económico. También Santiago Vismara fue allegado a Gils Carbó e incluso uno de los primeros polémicos fiscales designados “ad hoc”. Ahora Milei lo quiere como fiscal general ante los Tribunales en lo Criminal y Correccional de la Capital Federal.
Se suman a nombres como el de Pablo Matkovic, propuesto como juez del tribunal federal de juicio de Neuquén, quien en 2017 presentó un habeas corpus contra Patricia Bullrich por un allanamiento a la comunidad mapuche en Campo Maripe. Matkovic fue asesor en Seguridad durante la gestión de Nilda Garré y denunció espionaje ilegal de la Ciudad en el marco de la causa de Lago Escondido. La DAJuDeCO, un organismo que depende de la Corte Suprema de Justicia, fue noticia la semana pasada luego de que trascendiera un informe en el que advierte que un pendrive que contenía información sensible fue extraviado.
