En el marco del segundo juicio por el fallecimiento de Diego Armando Maradona, la fiscalía y los abogados de sus hijas enfrentan a la defensa del neurocirujano Leopoldo Luque con una batería de audios y chats que buscan determinar su responsabilidad.
Pasaron cuatro audiencias del segundo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona (60) y entre la fiscalía, los abogados de Dalma y Gianinna, y la defensa del neurocirujano Leopoldo Luque (45) se desató una guerra de audios relacionados a la responsabilidad de este acusado en la muerte del “Diez” y el rol del entorno familiar.
En sus lineamientos de apertura, donde se expuso las hipótesis del caso para todas las partes, la acusación pública, integrada por los fiscales generales adjuntos de San Isidro Patricio Ferrari y Cosme Iribarren, explicaron que su teoría se basa en tres pilares fundamentales: la prueba testimonial, médica y telefónica. Sobre este último punto se presentaron varios chats, principalmente entre Luque y personas del entorno de Maradona previo y durante la internación domiciliaria en la casa del barrio privado de San Andrés, en Benavídez.
Con estos audios, tanto la fiscalía como Fernando Burlando y Fabián Améndola, abogados de dos de las hijas de Maradona, buscan mostrarles a los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón que Luque era el médico personal y de cabecera del “Diez” al momento de su muerte, el 25 de noviembre de 2020.
Por su parte, la defensa de Luque, integrada por Julio Rivas, Francisco Oneto y Roberto Rallín, contrarrestaron las pruebas presentadas por los acusadores con la declaración del imputado en reiteradas oportunidades y otros audios, además de conversaciones que fueron exhibidas en la última audiencia.
La reproducción de audios por parte del equipo de Burlando comenzó temprano, en la segunda audiencia, en la cual, sorpresivamente, Luque pidió declarar por primera vez ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 7 de San Isidro. Muchas de esas conversaciones –todas incluidas en el expediente durante la etapa de instrucción de la causa- fueron con Maximiliano Pomargo, asistente de Maradona y cuñado de Matías Morla, último abogado del ex futbolista.
Uno de esos chats es del 9 de noviembre de 2020, día en que se realizó por la tarde una reunión en la Clínica Olivos, donde Maradona se operó de un hematoma subdural. Allí, entre algunos integrantes y allegados de la familia, médicos del lugar y Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov (41) y el psicólogo Carlos Díaz (34), se definió una internación domiciliaria como la mejor opción para continuar con el tratamiento. Allí Luque le dijo a Pomargo que dos de las hijas, Jana y Dalma, querían internarlo pero que él “se plantó” y que recomendaba una internación domiciliaria “y si falla se interna contra su voluntad”.
En su declaración como testigo en la tercera audiencia, Gianinna expresó que se sintió “manipulada” por Luque, Cosachov y Díaz, a quienes calificó como “responsables” de la salud de su padre. Otro audio que causó impacto fue el de Luque cuando informó todos los detalles de la internación domiciliaria en un grupo de WhatsApp llamado “Parte médico Tigre”, donde los profesionales de la salud le pasaban las novedades a la familia. Gianinna lloró luego de escucharlo prometer que iba a ser una “internación seria, con profesionales y equipos”, en relación a la aparatología adecuada y el acompañamiento de profesionales. “Me da mucha bronca escucharlo porque escuché en la tele dijo que no era su médico, y acá se hizo cargo y responsable”, declaró Gianinna, entre lágrimas, el pasado martes.
En el acta de externación, Swiss Medical pactó asistencia diaria de enfermería y acompañante terapéutico y que el seguimiento del paciente será a cargo del “equipo médico tratante” ya que no tenía el alta médica. “Voy a armar una historia clínica bien armada, necesito la fecha de todos los días que yo fui, desde la primera vez que fui y lo que hizo él en medio también, esa información viste, que él estuvo en México que ahí, bueno, se hablaba con el médico. El tema es así: él en un momento la puede quedar. Potencialidad de muerte él inminente no tiene, tiene una enfermedad crónica que es el alcoholismo, que se yo, pero, o sea, responsabilidad no me cabe, pero si se llegan tirar alguien, ponele la familia en mi contra, la familia no se de parte de la hija, de quien sea, los papeles tienen que estar bien ordenados, ese es el punto”. Este es otro de los audios presentados por Burlando y su equipo. Es de una conversación de Luque con Vanesa Morla, hermana de Matías, del 25 de abril de 2020. Con esta prueba, los acusadores particulares aseguraron que el neurocirujano era efectivamente el médico personal de Maradona desde varios años antes de la muerte.
En esa misma conversación, Luque aclaró que iba a hacerle firmar un consentimiento a Maradona y que le explicaría los pro y contra del tratamiento contra el alcohol. Luego le dice de “definir un momento en el que yo me hago cargo de la salud de él”. El neurocirujano Luque realizó un giro inesperado en este segundo juicio con una estrategia más aguerrida, de estar presente en cada audiencia y declarar cada vez que se haga mención a su actuación en la salud de Maradona. De esta manera, ya fueron cuatro las veces que declaró.
