Un tesoro de 409 monedas de oro, acuñadas entre 1848 y 1911, fue descubierto en el subsuelo de una casa destruida durante la Segunda Guerra Mundial en la ciudad de Torzhok, Rusia.
Una excavación arqueológica permitió descubrir un tesoro de 409 monedas de oro en el subsuelo de una casa destruida durante la Segunda Guerra Mundial. El hallazgo se produjo durante los trabajos en un terreno ubicado al margen izquierdo del río Tvertsa, en la ciudad de Torzhok, dentro de la región de Óblast de Tver, Rusia.
Tras la guerra, los nuevos propietarios reconstruyeron una vivienda de madera sobre las bases de piedra que habían sobrevivido, informó el Instituto de Arqueología de la Academia Rusa de Ciencias. Durante el retiro de parte del cimiento, los arqueólogos identificaron el punto exacto donde apareció el tesoro. Las monedas se dispersaron cuando se rompió el recipiente de cerámica en el que estaban guardadas.
El contenedor era una vasija de arcilla con asa, cubierta con un esmalte marrón amarillento. De acuerdo con materiales etnográficos consultados por los investigadores, se trata de una “kandyushka”, un tipo de recipiente doméstico utilizado a fines del siglo XIX y comienzos del XX.
El conjunto hallado incluye 409 monedas de oro acuñadas entre 1848 y 1911. Entre ellas había monedas de distintas denominaciones. La suma total del tesoro asciende a 4070 rublos en oro. La mayoría de las piezas corresponde al período del emperador ruso Nicolás II, mientras que una moneda de 5 rublos pertenece a Nicolás I y otra a Alejandro III.
Los especialistas creen que el hallazgo corresponde a un “tesoro de retorno”, una práctica en la que los propietarios ocultaban sus bienes con la intención de recuperarlos más adelante. Según el análisis arqueológico, el depósito habría sido enterrado durante la Revolución rusa de 1917 o en los años posteriores.
Los documentos de archivo de fines del siglo XIX y comienzos del XX registran 24 propiedades en la entonces calle Dmitrovskaya, actual Sadovaya, donde se encontraba el tesoro. Sin embargo, la numeración de las viviendas en ese período no coincide con la actual, lo que dificulta la identificación exacta del propietario.
El conjunto de monedas será transferido al Museo Histórico y Etnográfico Panruso, que participó en la expedición junto al Instituto de Arqueología de la Academia Rusa de Ciencias. El área intervenida abarcó 252 metros cuadrados y se ubicó a 60 metros al oeste de la iglesia Dmitrievskaya, demolida entre 1932 y 1933.
En esa zona residían personas de distintas profesiones, entre ellas sacerdotes, comerciantes, un tesorero, un contable, un zapatero, un cerrajero, un secretario, un sastre, un miembro de la comisión judicial, un supervisor y un trabajador manual. El terreno tenía una pendiente pronunciada hacia el sur y una capa de suelo de entre 0,6 y 1 metro de profundidad con restos de antiguas ocupaciones humanas.
Esa capa había sido alterada por actividades posteriores, pero aún así los especialistas lograron identificar y analizar varias cavidades en esa zona que databan de distintas épocas. Los investigadores determinaron que la ocupación del sitio comenzó a mediados del siglo XII. A partir del siglo XIII, el espacio registró un proceso de urbanización con viviendas, de las cuales se conservaron restos como pozos subterráneos. Entre los siglos XVI y XVII, las construcciones comenzaron a incorporar cimientos con placas de piedra caliza fragmentada.
