El especialista describió un escenario de recesión e inflación persistente, y evaluó los desafíos del Gobierno y la oposición.
La combinación de recesión, inflación persistente y escándalos políticos configura un escenario complejo para el Gobierno nacional. Para el analista Carlos De Ángelis, el deterioro económico es uno de los principales factores que explican el malestar social. «Se combinan dos o tres elementos: una enorme recesión que está atravesando la Argentina y que no va a ser otra cosa que profundizarse», afirmó.
El especialista señaló que la caída del poder adquisitivo es evidente en distintos indicadores. «Vemos un empobrecimiento generalizado en la sociedad, excepto una pequeña parte que está haciendo negocios como nunca», sostuvo, al tiempo que vinculó este contexto con el impacto que generan los casos de corrupción en la opinión pública. En ese sentido, explicó que ciertos escándalos generan mayor rechazo social por su exposición. «Esto duele más porque combina la ostentación», indicó.
De Ángelis describió un panorama de fuerte contracción económica y caída del consumo. «Este año va a ser muy duro, va a ser durísimo», advirtió, al referirse a la actividad comercial y laboral. Según detalló, los signos de la crisis son visibles en la vida cotidiana. «No hay nadie en la calle, parece la Argentina de la pandemia», expresó, aludiendo a la baja circulación, el cierre de comercios y la pérdida de empleo.
Además, cuestionó la eficacia del programa económico oficial. «La inflación no baja, sube, va subiendo», afirmó, en contraste con las expectativas generadas por el Gobierno. En ese marco, planteó que el eje del plan económico responde a objetivos financieros más amplios. «El objetivo es que la Argentina pague la deuda y tome nueva deuda», sostuvo.
En el plano político, el analista advirtió que el descontento social aún no encuentra una alternativa clara. «Este enojo no lo capitaliza nadie», explicó, lo que, según su visión, mantiene al oficialismo competitivo pese a las dificultades. Sin embargo, identificó posibles tensiones dentro del propio espacio gobernante. «El mayor peligro que tiene Milei hoy no es Kicillof ni Cristina Kirchner, sino Patricia Bullrich», aseguró, al destacar su capacidad de disputar liderazgo dentro del mismo electorado.
De Angelis también cuestionó el funcionamiento institucional y el rol de la Justicia. «El gobierno es alegal, no ilegal, es otra cosa», afirmó, en referencia a decisiones que, según su mirada, se ubican por fuera de los marcos tradicionales. Finalmente, consideró que la salida a la crisis será necesariamente política. «La respuesta es pensar un modelo opositor que pueda volver a entusiasmar a la sociedad argentina», concluyó.
