Un cabezazo de Virgil van Dijk en el minuto 100 le dio al Liverpool una victoria agónica por 2-1 en el nuevo estadio del Everton, en un partido marcado por la intervención del VAR.
En un desenlace dramático, el Liverpool se impuso por 2-1 al Everton en el clásico de Merseyside, con un gol de cabeza de Virgil van Dijk en el décimo minuto del tiempo agregado. El partido, el primero disputado en el nuevo estadio del Everton, el Hill Dickinson, estuvo cargado de tensión y decisiones polémicas del árbitro asistente de video.
El Liverpool se puso en ventaja en el primer tiempo gracias a un gol de Mohamed Salah, asistido por Cody Gakpo. Sin embargo, el Everton logró empatar en la segunda mitad con un tanto del portugués Beto, tras una jugada de Kiernan Dewsbury-Hall.
El encuentro se complicó para el Liverpool tras la lesión del arquero suplente Giorgi Mamardashvili, lo que obligó a la entrada del tercer guardameta, Freddie Woodman. El mediocampista argentino Alexis Mac Allister ingresó en el minuto 84 en lugar de Florian Wirtz, sumando minutos en el tramo final del partido.
Cuando todo apuntaba a un empate, Van Dijk apareció en el área para conectar un centro y darle los tres puntos al Liverpool en el último suspiro. Con este resultado, el Liverpool suma 55 puntos y se afianza en la parte alta de la tabla, mientras que el Everton, con 47, ve complicadas sus aspiraciones europeas.
