Los duques de Sussex iniciaron una gira de cuatro días en Melbourne, enfocada en actividades solidarias y financiada con fondos privados.
El príncipe Harry y Meghan Markle aterrizaron en Melbourne el martes 14 de mayo para una visita de cuatro días que también los llevará a Sídney y Canberra. El propósito del viaje es solidario y no diplomático, según indicaron los representantes de la pareja. El itinerario incluye recorridos en lugares vinculados a sus intereses benéficos, como el Royal Children’s Hospital de Melbourne, el Australian War Memorial en Canberra y un evento de navegación relacionado con los Juegos Invictus en Sídney.
Una diferencia clave con su última visita en 2018, cuando aún eran miembros activos de la familia real británica, es la ausencia de paseos públicos en la agenda. La pareja ha enfatizado que este viaje es financiado con fondos privados y está dedicado a sus proyectos personales de caridad, distanciándose así de las misiones diplomáticas oficiales que realizan otros miembros de la realeza. La visita ha generado expectativa en Australia y también comentarios por los costos asociados.
