España, Portugal, Francia, Italia, Alemania y Austria albergan circuitos turísticos centrados en la cultura del vino, que combinan historia, arquitectura y degustaciones en entornos de gran valor paisajístico.
Varios de los paisajes más destacados de España, Portugal, Francia, Italia, Alemania y Austria están vinculados desde hace siglos al cultivo de la vid y a la producción de vinos de renombre mundial. El concepto de ‘terroir’, que hace referencia a la influencia del ambiente natural en las cepas, es central en estas regiones. Un recorrido por estas rutas ofrece, además de experiencias enológicas, la posibilidad de visitar pueblos con historia, castillos, y disfrutar de gastronomía local.
En Italia, a partir de Florencia, se accede a Greve in Chianti, considerada la puerta de entrada a la zona del Chianti. La localidad, de origen medieval, cuenta con atractivos como la plaza Matteotti, la Iglesia Santa Croce y mercados artesanales. En los alrededores, se encuentran poblaciones como Montefioralle, Castellina in Chianti y Radda in Chianti, con viñedos, bodegas y sitios históricos. Continuando hacia el sur, la ruta lleva a Siena, ciudad Patrimonio de la Humanidad, y luego a las zonas de Montalcino y Montepulciano, productoras de los vinos Brunello di Montalcino y Vino Nobile de Montepulciano.
En Galicia, España, la Ruta del Vino de Ribeira Sacra se destaca por sus viñedos en empinadas laderas junto a cañones. El punto de partida suele ser Monforte de Lemos, donde se pueden visitar el monasterio neoclásico, el Palacio de los Condes y el Colegio de los Escolapios. La experiencia incluye un centro de interpretación del vino y recorridos en catamarán o tren turístico por el río Sil para observar los viñedos, además de visitas a monasterios románicos como el de Santo Estevo de Ribas.
Portugal ofrece la Región Vitivinícola de Oporto y Duero, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y con una de las denominaciones de origen más antiguas. El recorrido, que puede realizarse en auto, barco o tren, se divide en tres subzonas: Bajo Corgo, Alto Corgo y Duero Superior. La ciudad de Oporto, con su centro histórico, sus puentes y las bodegas de Vila Nova de Gaia, es el inicio habitual. A unos cien kilómetros río arriba se encuentra Peso da Régua, considerada la capital del vino de Oporto.
