Un sistema frontal genera condiciones inestables en el centro del país, con riesgo de tornados, granizo e inundaciones repentinas para el fin de semana.
Un frente frío en avance sobre Estados Unidos interactuará con masas de aire cálido y húmedo, generando condiciones propicias para tormentas severas durante el viernes y sábado. Según el Servicio Meteorológico Nacional (NWS), las regiones más afectadas serán el Medio Oeste y las llanuras centrales.
El pronóstico indica la posibilidad de tornados, algunos de intensidad considerable, impulsados por la cizalladura del viento. También se espera caída de granizo de gran tamaño, con mayor incidencia en las llanuras del centro y sur, y ráfagas de viento dañinas.
La acumulación de humedad incrementa el riesgo de lluvias intensas en cortos períodos, con precipitaciones que podrían alcanzar entre 25 y 50 milímetros por hora. Este escenario eleva la probabilidad de inundaciones repentinas, especialmente desde la región de los Grandes Lagos hasta sectores del sur de las llanuras. Estados como Missouri, Kansas, Arkansas y Oklahoma presentan mayor vulnerabilidad debido a la saturación previa del suelo.
Para el sábado, el peligro disminuirá gradualmente a medida que el frente avance hacia el este, aunque persistirán focos aislados en el sureste de Texas y el valle inferior del Mississippi. El domingo, el tercio este del país experimentará una transición hacia un ambiente más fresco y húmedo, una vez que el sistema frontal se desplace hacia el Atlántico.
El pronóstico para el viernes también destaca contrastes climáticos extremos en el país, con calor inusual, riesgo de incendios y nieve de finales de temporada en distintas regiones, impulsados por el mismo sistema de niveles altos.
