El presidente de Estados Unidos afirmó que la guerra podría concluir en dos o tres semanas, generando reacciones en los mercados internacionales, pese a que los ataques en la región no han cesado.
Los ataques con misiles y drones continuaron en Medio Oriente incluso después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, señalara que la guerra con Irán podría terminar pronto, un anuncio que impulsó a los mercados asiáticos. Trump dijo el martes que el conflicto podría concluir en un plazo de dos a tres semanas, sugiriendo que Estados Unidos ha cumplido ampliamente sus objetivos militares y podría delegar en otros países la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz.
Los mercados estadounidenses subieron tras sus comentarios, en una jornada en la que también se registraron ataques atribuidos a Irán contra Israel, Baréin, Kuwait, un petrolero frente a Catar y Emiratos Árabes Unidos. Trump indicó que es posible que Irán aún alcance un acuerdo con Estados Unidos dentro de ese plazo, pero afirmó que no es un requisito para poner fin a la guerra. Agregó que Estados Unidos se retirará cuando se asegure que Irán no pueda obtener armas nucleares.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, dijo en una entrevista con Al Jazeera que su país está preparado para cualquier confrontación con fuerzas estadounidenses. Confirmó contacto directo con un enviado especial de Estados Unidos, pero aclaró que “eso no significa que estemos en negociaciones”. Añadió que Irán no confía en Washington y no espera que ningún diálogo produzca resultados.
Los mercados financieros reaccionaron con optimismo a las declaraciones de Trump. Las acciones asiáticas subieron un 4,7%, recuperándose de su peor mes en más de 17 años. Los futuros de índices europeos avanzaron y el dólar retrocedió. El precio del petróleo Brent cayó por debajo de los US$100 por barril, aunque se mantiene alrededor de un 36% por encima de su nivel previo al conflicto, dado que el estrecho de Ormuz —vital para el flujo mundial de crudo— sigue prácticamente cerrado.
“Los mercados interpretan esto como un escenario totalmente positivo, en el que vemos un fin del conflicto”, dijo Nick Twidale, analista jefe de mercados en AT Global Markets en Sídney. “Personalmente, no estoy convencido en el largo plazo. Creo que tendremos más volatilidad impulsada por noticias en los próximos días”.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, anunció que Trump se dirigirá a la nación el miércoles por la noche “para proporcionar una actualización importante sobre Irán”. La guerra ha elevado los precios de la gasolina en Estados Unidos, un factor que podría tener costos políticos en un año electoral complejo.
Sin embargo, persiste la incertidumbre sobre la firmeza del plazo mencionado por Trump, quien a menudo fija y supera plazos similares. Estados Unidos mantiene desplegadas tropas adicionales en la región. El secretario de Estado, Marco Rubio, dijo en una entrevista que Estados Unidos “puede ver la línea de meta” en Irán, pero que los objetivos no se alcanzarán en uno o dos días.
Trump ha expresado nuevamente frustración con los aliados de Estados Unidos por no ayudar a reabrir el estrecho de Ormuz, y ha oscilado entre afirmar avances diplomáticos y amenazar con intensificar los ataques. Incluso al insinuar una salida inminente, sugirió que Estados Unidos podría atacar puentes dentro de Irán para presionar al país a negociar.
