El Parlamento israelí sancionó una normativa que permite la pena capital para palestinos condenados por asesinato de israelíes en Cisjordania. La medida ha sido calificada como discriminatoria por varios gobiernos europeos y organizaciones de derechos humanos.
El Parlamento de Israel aprobó una ley que habilita la aplicación de la pena de muerte, específicamente por ahorcamiento, para palestinos de Cisjordania condenados por el asesinato de ciudadanos israelíes. La normativa establece que las ejecuciones deben realizarse dentro de los 90 días posteriores a la sentencia, aunque los tribunales militares pueden conmutar la pena a cadena perpetua en «circunstancias especiales».
La ley será aplicada por tribunales militares israelíes, que solo juzgan a palestinos de Cisjordania que no poseen ciudadanía israelí. En contraste, los tribunales civiles israelíes, que juzgan a ciudadanos y residentes (incluidos palestinos con ciudadanía israelí), mantienen la posibilidad de imponer cadena perpetua o pena de muerte en casos de asesinato con motivaciones nacionalistas.
La medida ha generado un amplio rechazo. Los gobiernos del Reino Unido, Alemania, Francia e Italia emitieron un comunicado conjunto calificando la ley como «de facto discriminatoria» y advirtiendo que «Israel corre el riesgo de socavar sus compromisos con los principios democráticos». Asimismo, señalaron que la pena de muerte es «una forma de castigo inhumana y degradante sin ningún efecto disuasorio».
Desde el Ministerio de Asuntos Exteriores palestino se afirmó que la ley «constituye una decisión de llevar a cabo ejecuciones extrajudiciales institucionalizadas, según criterios racistas», subrayando que Israel no tiene soberanía sobre el territorio palestino ocupado. Organizaciones israelíes de derechos civiles, como la Asociación de Derechos Civiles en Israel, presentaron una petición ante el Tribunal Supremo del país para impugnar la ley, argumentando que es «discriminatoria por diseño» y fue promulgada «sin autoridad legal».
Por su parte, el ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben-Gvir, principal impulsor de la iniciativa, celebró la sanción afirmando: «Hemos hecho historia. Cualquier terrorista que salga a matar debe saber que será enviado a la horca». Israel contempla la pena de muerte en su legislación desde hace décadas, pero no ha realizado una ejecución desde la del criminal de guerra nazi Adolf Eichmann en 1962. La nueva ley no se aplicará retroactivamente.
