La administración de Javier Milei inició el proceso para designar jueces nacionales y federales, mientras se perfila la conmemoración del Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas con posibles ausencias en el acto oficial.
Tras más de dos años de parálisis, el Gobierno de Javier Milei envió la primera tanda de pliegos solicitando acuerdos para cargos judiciales. El objetivo es comenzar a completar las más de 300 vacantes acumuladas desde el último año de la gestión de Alberto Fernández. El paquete, enviado en dos tandas por la Casa Rosada, contiene 45 pedidos de acuerdo para jueces nacionales y federales de diferentes fueros, en su mayoría con asiento en la Capital Federal.
Entre los pliegos se destaca la postulación de Emilio Rosatti, hijo de Horacio Rosatti, juez de la Corte Suprema de Justicia, para un tribunal federal de juicio de la ciudad de Santa Fe. El diploma ingresó al Senado por la tarde, en una segunda tanda con cinco designaciones.
En otro orden, a 48 horas del tradicional acto en Río Grande, la connotación política de la conmemoración de la guerra de Malvinas está en discusión en Tierra del Fuego. El gobernador Axel Kicillof confirmó su viaje a la isla, mientras que la vicepresidenta Victoria Villarruel y Sergio Massa habían sido mencionados como posibles asistentes, pero aún no confirmaron su participación. La posible baja de Villarruel, quien ya había confirmado su asistencia, generó repercusión. Si bien no hubo un comunicado oficial que detalle los motivos, trascendidos apuntan a la necesidad de evitar un clima hostil en una provincia —liderada por Gustavo Melella— que manifiesta fuertes críticas a las políticas de la gestión nacional. Villarruel tampoco cuenta con el respaldo de los libertarios locales, alineados con el senador nacional Agustín Coto.
Por otro lado, el juez Raúl Horacio Ojeda, que este lunes suspendió con un fallo 82 artículos de la reforma laboral aprobada por el Congreso hace poco más de un mes, es un exasesor del exministro de Trabajo Carlos Tomada. Ojeda tiene también un perfil universitario como docente y autor de textos sobre temática laboral. Entre 2004 y 2012, fue asesor de Tomada en asuntos legislativos. Tomada fue el único ministro de Trabajo que tuvo el kirchnerismo, ejerciendo ese cargo durante los mandatos de Néstor y Cristina Kirchner, entre 2003 y 2015. En 2020, Ojeda fue recusado por Hugo Moyano en una causa en la que Tomada le reclamaba al gremio de los camioneros el pago de una multa por no acatar la conciliación obligatoria durante un conflicto gremial.
