La licenciada argentina-croata Carmen Verlichak publicó en español la biografía ‘El Cardenal Stepinac. el coraje de la fidelidad’, traducida al croata, y difundió la figura del beato croata en parroquias de Zagreb y otras ciudades.
La licenciada argentina-croata Carmen Verlichak publicó en español la biografía titulada El Cardenal Stepinac. el coraje de la fidelidad, que luego fue traducida al croata. La autora presentó y disertó sobre el libro en parroquias de Zagreb, en otras ciudades de Croacia, incluido el pueblo de Krasic, y en el exterior, según informó.
Aloisius Stepinac fue designado arzobispo en 1934 por el papa Pío XI a los 36 años, y fue el obispo más joven del mundo católico de entonces. En 1945, tras la Segunda Guerra Mundial, permaneció en su sede arzobispal en Zagreb bajo custodia del régimen del mariscal Josef Tito. En 1946, Tito lo acusó de «traición» y se inició un juicio que lo condenó a prisión y trabajos forzados por 16 años. Stepinac rechazó tener un abogado defensor oficial y ejerció su propia defensa. En su alegato final expresó: «Lo creáis o no, me da lo mismo, podré afrontar tranquilamente la sanción. El procesado arzobispo de Zagreb sabe no sólo sufrir sino también morir por su convicción».
Luego de cinco años preso en la cárcel de Lepoglava, por una enfermedad en la sangre contraída en prisión, fue confinado en su casa natal, en el pueblo de Krasic, bajo estricta vigilancia. El Vaticano le ofreció trasladarse a Roma, con la anuencia de Tito, pero Stepinac no aceptó. El papa Pío XII lo nombró cardenal, lo que tuvo repercusión mundial. En Krasic lo encontró la muerte en 1960. El papa Juan XXIII ofició un funeral solemne en ausencia.
En 1998, en la ya Croacia independiente, el papa Juan Pablo II lo elevó a la beatitud en una ceremonia en el Santuario Mariano de María Bistrica ante medio millón de personas, quedando iniciado el proceso para su santificación como mártir de la fe. En cada aniversario de su nacimiento o de su muerte, miles de fieles de toda Croacia le rinden culto ante su tumba en la catedral de Zagreb. Su figura despierta veneración en su país y en la diáspora croata: Estados Unidos, Canadá, Alemania, Argentina, Austria, Chile, Australia, Uruguay, Brasil, Paraguay, entre otros.
El texto original, firmado por un miembro de número de la Academia Argentina de la Historia y de la Academia Argentina de Artes y Ciencias de la Comunicación, y vicepresidente del Instituto Cultural Argentino-Uruguayo, incluye valoraciones personales y expresiones como «verdadero mártir», «justicia-injusta» y «modelo opresor», que no se consignan en esta reescritura. La biografía de Verlichak y las presentaciones realizadas buscan difundir la figura de Stepinac y promover su santificación.
