La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, se pronunció sobre los incidentes registrados en Milán, Turín y Bolonia durante las manifestaciones convocadas por la CGIL, en los que hubo agentes heridos y daños materiales.
La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, expresó este sábado su respeto hacia las personas que se manifestaron de forma pacífica en la movilización convocada por la Confederación General Italiana del Trabajo (CGIL), que contó con la presencia de referentes de la oposición política.
No obstante, la mandataria advirtió sobre los hechos de violencia registrados de manera simultánea en otras plazas del país.
En Milán, grupos de manifestantes lanzaron piedras contra las fuerzas del orden, lo que dejó agentes heridos, destrozos materiales y la interrupción del cortejo. En Turín, las autoridades detuvieron a personas que portaban adoquines y martillos rompevidrios. En Bolonia, los desmanes motivaron el cierre preventivo de la estación ferroviaria.
Meloni cuestionó a los sectores que, según afirmó, utilizan las protestas para generar caos. “Vándalos que aprovechan las manifestaciones para sembrar el caos, agredir a quienes garantizan la seguridad y tomar como rehenes ciudades enteras. Manifestar es un derecho. Poner a hierro y fuego nuestras ciudades no lo es”, sostuvo la jefa de Gobierno.
Asimismo, la primera ministra instó a la dirigencia opositora a posicionarse con firmeza frente a los ataques. “No sean ambiguas al respecto. Condenen sin ambigüedad estas violencias y lancen un llamamiento claro para que toda movilización sea pacífica. Ante escenas de este tipo, el rechazo debe ser unánime. Toda reticencia se convierte en justificación. El silencio no es aceptable”, concluyó.
