La automotriz Renault y el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA) firmaron un acuerdo para implementar un banco de horas en la planta de Santa Isabel, en Córdoba. La ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, destacó la medida a través de sus redes sociales.
La automotriz Renault y el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA) acordaron la implementación de un banco de horas en la planta de Santa Isabel, ubicada en Córdoba. El convenio fue consensuado en septiembre pasado por la conducción del sindicato y la empresa, y se enmarca en la Ley de Modernización Laboral.
La ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, se refirió al acuerdo a través de su cuenta en la red social X. La funcionaria sostuvo que el nuevo esquema permitirá mejorar la competitividad de 1200 trabajadores de la planta y garantizar el sostenimiento de sus empleos.
El banco de horas habilita a los operarios a trabajar por encima de su jornada habitual durante los picos de mayor producción y acumular ese tiempo adicional como un crédito. Según la normativa, las compañías ya no tienen la obligación de abonar esas horas extras. El turno puede extenderse hasta un máximo de doce horas diarias, con doce horas obligatorias de descanso, y la carga extra se compensará con una reducción de la jornada en otra fecha del calendario.
El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, había defendido este modelo en febrero de este año. En esa oportunidad, el funcionario argumentó que la sociedad actual busca mayor dinamismo, lo que permite que un empleado decida trabajar un día menos a la semana compensándolo con cargas más extensas el resto de los días.
El acuerdo entre el sindicato y la empresa se sostiene sobre tres puntos. El primero es utilizar el banco de horas como una red de contención: al canjear el tiempo extra por días libres cuando la fábrica atraviesa semanas de baja demanda, se busca evitar suspensiones y recortes salariales en la industria.
El segundo punto responde a un contexto productivo para la planta cordobesa, que se prepara para recibir una inversión de 400 millones de euros destinada a la fabricación local de la pick-up Renault Niagara.
El tercer punto apunta a la flexibilización como un mecanismo para mejorar la competitividad de la planta y disputar terreno comercial a los mercados de Brasil y Europa.
