El contrato de noviembre ganó US$ 9 por tonelada y cerró en US$ 487. Los operadores siguen la reunión prevista entre el 23 y el 25 de septiembre y la demanda china de soja estadounidense.
El contrato de noviembre de soja en el mercado de Chicago subió US$ 9 por tonelada, un 2%, y cerró en US$ 487, según los datos del mercado. El precio quedó US$ 2 por debajo del máximo alcanzado el 10 de septiembre, cuando registró su nivel más alto en dos años y medio. Los subproductos también avanzaron: la harina ganó US$ 13 por tonelada y el aceite casi US$ 14.
Nehuén López, analista de mercados de Corredor Grass, atribuyó el movimiento del complejo a la demanda china, las expectativas comerciales entre Estados Unidos y China y factores productivos.
López indicó que China continúa comprando soja estadounidense. El viernes, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) informó una operación por 111.000 toneladas de soja para la campaña 2026/27. Según el analista, de las 25 millones de toneladas pactadas originalmente, el país asiático ya habría comprado más de la mitad y dispone de casi un año para completar el volumen acordado.
Esteban Moscariello, en su análisis, señaló que Estados Unidos lleva comprometidas 20,6 millones de toneladas de soja para la campaña 2026/27, aproximadamente el doble que a igual fecha del año pasado.
El mercado también sigue la reunión entre los presidentes de Estados Unidos y China, Donald Trump y Xi Jinping. López afirmó que el encuentro previsto entre el 23 y el 25 de septiembre mantiene atentos a los operadores, que esperan nuevas noticias y comunicados sobre la relación comercial entre ambos países. Actualmente, según el analista, ambos países mantienen un arancel recíproco del 10% para varios productos, entre ellos la soja.
Para Moscariello, la reunión entre los dos mandatarios será una referencia central para el mercado, que buscará señales concretas sobre el comercio y las futuras compras agrícolas. El analista también sostuvo que un eventual acuerdo que favorezca mayores adquisiciones chinas de productos estadounidenses podría tener impacto no sólo sobre la soja, sino también sobre el maíz.
En cuanto al clima, López indicó que en Brasil ya comenzó la siembra de soja, aunque las estimaciones privadas ubican el avance por debajo del 1% del área total. Las previsiones de lluvias para las próximas semanas podrían mejorar las condiciones de los suelos y acompañar el comienzo de las labores.
En Estados Unidos, el ritmo de la cosecha será otro de los factores determinantes. Moscariello señaló que las lluvias previstas en zonas productoras podrían demorar la recolección y afectar la disponibilidad inmediata de poroto y subproductos. Para el analista, este factor climático puede funcionar como un elemento de soporte para las cotizaciones.
El complejo también encuentra respaldo en la demanda de aceite. López destacó que las importaciones de aceite de soja de India crecieron 4,2% respecto del año pasado y alcanzaron un récord de 5,7 millones de toneladas. El aumento se produce, según explicó, en un contexto de caída en la comercialización de aceite de girasol como consecuencia de las dificultades generadas por el conflicto en el Mar Negro.
La firmeza de los subproductos es otro de los factores que ayudan a sostener al poroto. Moscariello señaló que la harina de soja mantiene una demanda firme y que la menor disponibilidad de trigo y una menor producción de maíz en Europa podrían favorecer el uso y las exportaciones de harina estadounidense.
De acuerdo con los datos del mercado, restan comercializarse alrededor de 20 millones de toneladas de soja, casi la mitad de la cosecha 2025/26. Con un precio FOB actual de US$ 504 por tonelada, la producción que todavía no se vendió asciende a US$ 10.080 millones.
La campaña sojera argentina se prevé que alcance las 17 millones de hectáreas en el ciclo 2026/27.
