El proyecto de presupuesto nacional incluyó cambios en las asignaciones familiares y la AUH, además de una propuesta sobre campañas de desinformación que generó críticas de abogados y periodistas.
El gobierno de Javier Milei intentó incluir en el presupuesto nacional un ajuste en las áreas de discapacidad y en los planes sociales para los más pobres, según se conoció esta semana. La propuesta incluía la eliminación de las actualizaciones por inflación de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y de las asignaciones familiares, de acuerdo con lo revelado por diversos medios.
La medida generó rechazo entre aliados del oficialismo y organizaciones sociales. Según las mismas fuentes, el intento quedó en suspenso tras la difusión pública de los cambios.
En paralelo, los libertarios promovieron un artículo en un proyecto de ley que establece prisión por «campañas de desinformación». Abogados consultados señalaron que la redacción ambigua del texto podría habilitar la persecución política y afectar la libertad de expresión. Los especialistas indicaron que la norma se inspira en legislaciones de Hungría y Turquía, entre otros países.
El columnista español José F. Peláez publicó un análisis en el diario ABC de Madrid sobre la dinámica política en Occidente. Peláez sostuvo que «la extrema derecha no es derecha. No asume la cosmovisión de la derecha ni la supera. Ni siquiera llega. En realidad, es una infraderecha». El articulista cuestionó el doble rasero y la polarización extrema.
Un informe del diario The New York Times citó estudios que indican que la polarización extrema afecta la moral pública. La investigadora Tamar Hermann afirmó que «cuando una sociedad está profundamente dividida, los electores tienden a perdonar las faltas de determinados dirigentes para preservar la supremacía política de su propio bloque».
En el ámbito local, el gobierno nacional también impulsó una postura sobre las Islas Malvinas y, según versiones periodísticas, pretendió incluir un artículo en un proyecto de ley para sancionar campañas de desinformación. La administración de Estados Unidos, por su parte, reunió en julio a representantes de setenta países para coordinar acciones de inteligencia, según informó el Departamento de Estado.
El escritor Sergio Ramírez recordó una broma de exiliados venezolanos: «Era llevarse a los chavistas y dejarnos el petróleo, no llevarse el petróleo y dejarnos a los chavistas».
Durante la semana, no se registraron autocríticas por parte de los espacios políticos mencionados. Analistas señalan que la polarización dificulta la revisión de posiciones.
