El ministro de Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, declaró que las nuevas sanciones de Estados Unidos contra ocho empresas cubanas y tres directivos no lograrán doblegar al país. El secretario de Estado, Marco Rubio, anunció las medidas contra entidades vinculadas a la minería y el desarrollo militar.
El ministro de Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, afirmó este jueves que Estados Unidos «fracasará» en su presión contra la isla y rechazó las nuevas sanciones anunciadas por Washington contra ocho empresas cubanas dedicadas a la explotación de minerales y al desarrollo militar, junto a tres de sus directivos.
«El Secretario de Estado vuelve a la carga contra instituciones y personas cubanas, como parte de su política de máxima asfixia económica y castigo colectivo contra el pueblo de Cuba», sostuvo Rodríguez en X horas después de que el jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, informara sobre las nuevas medidas.
El canciller cubano agregó que la Administración del presidente Donald Trump «fracasará en su intento» de doblegar al país caribeño. «No renunciaremos jamás a nuestra soberanía e independencia, ganadas en casi 70 años de Revolución», concluyó.
Según detalló Rubio, los nuevos sancionados son «cuatro empresas estatales que saquean las reservas de níquel de Cuba para beneficio del régimen, cuatro empresas militares dedicadas a la investigación y el desarrollo de sistemas de armas, capacidades navales y simulación de campos de batalla, y tres oficiales militares que las dirigen».
El secretario de Estado de Estados Unidos, de origen cubano, señaló en un comunicado que «durante décadas, el régimen cubano ha canalizado todos los recursos de la isla hacia una élite militar reducida y corrupta, dejando a los cubanos comunes sin electricidad, alimentos ni dignidad».
«La Administración Trump no permanecerá impasible mientras la élite cubana se enriquece mediante la extracción de recursos y los acapara para el aparato de seguridad represivo de Cuba, mientras el pueblo cubano sufre carencias», advirtió.
Washington ha impuesto desde enero un bloqueo de crudo que ha agravado la crisis en Cuba y ha anunciado una serie de sanciones contra empresas estatales, dirigentes y funcionarios, además de presionar a compañías extranjeras para que dejen de hacer negocios con La Habana.
