Verónica Etulain se jubiló como maestra jardinera y fundó ‘Amo Mi Cocina’, un emprendimiento de alfajores artesanales con registro PUPAA. La marca surgió tras un año sabático y cursos de pastelería.
Verónica Etulain, de 50 años, dejó la docencia después de 30 años como maestra jardinera y creó su propia marca de alfajores, ‘Amo Mi Cocina’. La decisión se produjo al alcanzar la jubilación provincial, según relató en una entrevista.
Etulain se recibió de Profesora en Educación Inicial y ejerció durante tres décadas en jardines de infantes. Durante ese período, también realizó cursos de maestra pastelera y panadera, y se especializó en alfajorería. Tras jubilarse, se tomó un año sabático y luego inició el emprendimiento.
La marca ‘Amo Mi Cocina’ surgió inicialmente como un canal de cocina en YouTube e Instagram durante la pandemia. Posteriormente, Etulain gestionó las habilitaciones oficiales y obtuvo el registro PUPAA (Pequeñas Unidades Productivas Alimenticias Artesanales) a nivel municipal y provincial.
El emprendimiento comenzó con ventas a familiares, amigos y conocidos. Con el tiempo, incorporó maquinaria profesional como batidora industrial, laminadora, bañadora de alfajores y horno convector industrial. En la actualidad, Etulain trabaja en la producción y creación de contenidos, con colaboración de su esposo en compras, contabilidad y trazabilidad, y de sus hijos en logística, redes y página web.
Etulain participa en encuentros del mundo alfajorero y ferias en pueblos y ciudades. En cuanto a su percepción sobre reinventarse a los 50, declaró: ‘La edad para mí varía en cómo la percibimos cada uno, si bien sé que a los 50 parecía un poco tarde para emprender algo nuevo, entendí y aprendí que cada día es una oportunidad para dar un paso a aquello que soñamos, que nunca es tarde, que siempre estamos a tiempo y que si nos proponemos, somos capaces de reinventarnos’.
Consultada sobre un consejo para personas en situaciones similares, afirmó: ‘Animarnos es atrevernos a vencer el miedo, a confiar en lo pequeño y a entender que de a cada paso nace algo más grande. No somos solo aquello que pensamos o soñamos: somos, sobre todo, aquello que nos animamos a hacer’.
