El clásico de este domingo en el estadio Libertadores de América se disputa mientras ambos clubes atraviesan situaciones de endeudamiento, causas judiciales y cambios de entrenadores.
El partido entre Independiente y San Lorenzo, correspondiente a la fecha del torneo de Primera División, se jugará este domingo en el estadio Libertadores de América, en Avellaneda. El encuentro se desarrolla en un contexto de crisis institucionales y económicas en ambos clubes.
San Lorenzo presentará el regreso de Rubén Darío Insua como director técnico, su tercera etapa en el club y la segunda en los últimos cinco años. Será el cuarto entrenador del equipo en lo que va de 2026, según registros de la institución. Por su parte, Independiente, dirigido por el uruguayo Jádson Viera, quien reemplazó a Gustavo Quinteros, afronta la baja de tres jugadores considerados titulares en la última semana.
Ambos clubes arrastran dificultades financieras. El informe de situación presentado por la nueva dirigencia de San Lorenzo indica un pasivo de 67.884.000 dólares, 96 causas judiciales abiertas y reclamos de exdirectivos, exjugadores y cuerpos técnicos. Además, un fondo de inversión suizo presentó un pedido de quiebra. En junio, Marcelo Culotta asumió la presidencia tras un período de inestabilidad que incluyó la separación de su cargo del anterior presidente Marcelo Moretti, acusado de corrupción.
En Independiente, el presidente Néstor Grindetti informó un pasivo de 34 millones de dólares, 11 millones más que al inicio de su gestión. El club espera la resolución de la Corte Suprema de la provincia de Buenos Aires por una demanda iniciada por Gonzalo Verón en 2020 por 6 millones de dólares. Una sanción desfavorable podría derivar en el embargo del predio del club en Wilde. En los últimos cuatro años, la institución sufrió la renuncia del presidente Fabián Doman a los seis meses de asumir, la del vicepresidente segundo Juan Marconi y la ruptura entre Grindetti y la cúpula de su comisión directiva.
Las crisis impactan en la conformación de los planteles. En el último mercado de pases, Independiente transfirió a Gabriel Ávalos, Kevin Lomónaco y Maximiliano Gutiérrez para saldar deudas con Olimpia, Elche, Huachipato y Red Bull Bragantino. De los 14,5 millones de dólares brutos por esas ventas, el club recaudó 4,5 millones. En tanto, incorporó a seis jugadores: solo pagó 120.000 dólares por Franco Calderón; los demás llegaron a préstamo sin cargo o con pase libre.
San Lorenzo vendió a Orlando Gill al Lille francés y a Johan Romaña al León de México, con ingresos por 4,8 millones de dólares. Sumó seis futbolistas: tres libres, dos a préstamo sin cargo y el colombiano Danilo Arboleda, por quien pagó 350.000 dólares a Banfield. En diciembre de 2024, el club transfirió a Santiago Sosa y Agustín Hausch a Defensa y Justicia por 1,5 millones de dólares en total. Independiente vendió a Javier Ruiz por 1,65 millones de dólares.
En cuanto a resultados deportivos, Independiente no obtiene un título nacional desde 2002. En la última década, alcanzó dos semifinales: la Copa de la Liga 2021 y el torneo Apertura 2025. En este siglo, ganó las Copas Sudamericanas 2010 y 2017 y la Suruga Bank 2018. San Lorenzo obtuvo su último título en la Supercopa Argentina 2015. Antes, desde 2000, había ganado tres torneos locales, la Copa Mercosur 2001, la Copa Sudamericana 2002 y la Copa Libertadores 2014.
Desde la pandemia, San Lorenzo disputó tres Copas Sudamericanas y una Libertadores; Independiente, cuatro Sudamericanas. Ninguno alcanzó semifinales. En la última década, Independiente tuvo 11 entrenadores, 8 de ellos en los últimos cinco años. San Lorenzo registró 15 técnicos, 9 desde 2021.
El partido de este domingo se jugará sin presencia de hinchada visitante, según las normas vigentes.
