Las acciones de Rockhopper y Navitas Petroleum, empresas que impulsan la explotación petrolera en Sea Lion frente a las Islas Malvinas, registraron caídas este viernes tras el anuncio del presidente Javier Milei de sanciones para las compañías que operen en la zona.
Las acciones de las petroleras Rockhopper y Navitas Petroleum, involucradas en el proyecto de explotación petrolera Sea Lion frente a las Islas Malvinas, cayeron este viernes en las bolsas de Londres y Tel Aviv. Los papeles de Rockhopper descendieron 5,4% en Londres, mientras que los de Navitas Petroleum perdieron 2,3% en Tel Aviv.
La caída ocurre luego de que el presidente Javier Milei anunciara el jueves en cadena nacional la firma de un decreto para sancionar a empresas que planeen explotar recursos naturales en las Islas Malvinas. El anuncio incluyó la construcción de una base naval en Ushuaia y el envío de un proyecto de ley para endurecer la Ley 26.659.
Pese a las advertencias, Rockhopper y Navitas emitieron una declaración conjunta en la que afirmaron que las licencias otorgadas por el gobierno local de las islas continúan vigentes y que los recientes acontecimientos no modificarán sus planes.
El decreto reglamentario firmado por Milei instruye a los organismos del Estado a enviar a Cancillería la información sobre incumplimientos legales para impulsar sanciones. También regula el procedimiento para dar mayor coordinación y celeridad, e incorpora declaraciones juradas en los trámites hidrocarburíferos y en el RIGI para evitar que operen en la actividad quienes exploten la Plataforma Continental sin reconocer la soberanía argentina.
El presidente también se refirió a la Ley 26.659, que actualmente permite sancionar a quienes no reconozcan la soberanía argentina y avancen sobre la explotación de sus recursos. Planteó la necesidad de modificarla para «endurecer sus sanciones y ampliar su alcance», extendiendo consecuencias penales y administrativas a empresas que presten servicios a quienes realicen explotaciones hidrocarburíferas en la zona.
Además, Milei anticipó el envío de un Proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional que reformaría esa ley y crearía un Consejo de Seguridad Nacional para definir la política de seguridad, con un régimen de protección de infraestructuras críticas y un marco de protección aeroespacial y marítima.
También confirmó la ampliación de recursos del Ministerio de Defensa para avanzar en la construcción de una Base Naval Integrada en Tierra del Fuego y para incrementar las capacidades del país en telecomunicaciones, con el objetivo de convertir a Argentina en «un polo logístico central del Atlántico Sur».
Finalmente, apeló a la unidad nacional en torno al reclamo: «Malvinas no pertenece a un gobierno ni a un partido político. Es una causa nacional», sostuvo, y agregó que la defensa de la soberanía «exige que los argentinos mostremos un frente unido ante el mundo», en homenaje a quienes murieron en la guerra y a los veteranos.
