La Policía de la Ciudad presentó el Centro de Crianza, Entrenamiento y Habituación de Cachorros 8 de julio, ubicado en Palermo, con el objetivo de autoabastecerse de perros de trabajo y reducir costos.
En el marco del aniversario de la División Perros, la Policía de la Ciudad inauguró el Centro de Crianza, Entrenamiento y Habituación de Cachorros 8 de julio, ubicado en el Pasaje Chonino 3704, en el barrio de Palermo. La dependencia busca que la fuerza porteña deje de depender de la compra en el exterior o de donaciones para incorporar nuevos animales.
El Comisario Leonardo Fernández, jefe de la División Perros, afirmó: “Esto es algo inédito y único. Por primera vez en la historia de la División Perros de la Policía de la Ciudad vamos a contar con canes desde el minuto cero, desde su primer día de nacimiento”. Además, señaló que el centro permitirá “abastecer la demanda del servicio diario con canes propios de la fuerza y reducir un gasto considerable. Comprar un perro detector de narcóticos en el mercado internacional puede costar entre 10.000 y 20.000 dólares”.
La primera camada nacida en el lugar está compuesta por siete cachorros de la raza Ovejero Belga Malinois (cinco hembras y dos machos), hijos de Uhtred y Zulú, dos ejemplares de seguridad de la fuerza. El Comisario Gustavo Pereyra, Director de Operaciones Urbanas, explicó que “la finalidad de este nuevo centro es abastecernos a nosotros mismos de perros. Nos da la ventaja de elegir a la mamá y al papá por sus características: como los dos son excelentes perros de trabajo, los cachorros no pueden ser menos”.
Pereyra detalló que la elección de la raza responde a que el Ovejero Belga Malinois presenta menos problemas de displasia que el Ovejero Alemán. También mencionó que “la mayoría de los Malinois que tenemos provinieron de donaciones. La gente los compra pensando que es un perro tranquilo y después resulta que te rompe media casa, por lo que terminan regalándolos”.
El trabajo con los recién nacidos comienza desde el primer día mediante técnicas de estimulación temprana y propiocepción. Fernández sostuvo que este proceso “fortalece su sistema inmunológico y los hace mucho más estables y resistentes ante el estrés o cualquier estímulo externo al momento de ser entrenados”. Un equipo de seis veterinarios supervisa los protocolos de sanidad y limita el contacto no controlado.
La metodología de aprendizaje se basa en el refuerzo positivo y el juego. Fernández precisó: “Todo el trabajo que se hace con los perros es a través del juego, nunca por imposición. Para el perro, estar trabajando es estar jugando porque busca su premio y su recompensa”. A partir de los seis meses, los animales son evaluados según sus aptitudes para orientarlos a especialidades como Seguridad, Narcóticos, Rastreo Humano o la Escuadra Fiel.
La división cuenta actualmente con 41 perros adultos en servicio diario. Pereyra remarcó: “Los perros de nuestra división tienen un nivel altísimo porque salen todos los días al servicio. Están en permanente trabajo en la calle y eso nos permite ir corrigiendo detalles en la práctica real”. También señaló que “por la gran demanda de trabajo nos hemos visto obligados a realizar adiestramientos acelerados; en algo así como tres meses y medio el perro ya está saliendo a prestar servicio”.
Un caso mencionado es el de “Tito”, un Airedale Terrier rescatado de un criadero ilegal. Pereyra relató: “A Tito lo trajimos de un criadero clandestino a los cuatro meses en condiciones deplorables de desnutrición. Todos decían que por ese cautiverio no iba a servir como perro de labor, pero lo recuperamos, lo entrenamos en narcóticos y hoy, con nueve meses, ya trabaja muy bien en la calle”.
La calle donde se ubica el centro lleva el nombre de Chonino, un perro policía que murió en 1983 tras ser atacado por dos delincuentes. Chonino nació en 1975 y participó en la seguridad del partido inaugural del Mundial 78 en el estadio Monumental. El 2 de junio de 1983, durante un patrullaje en Villa Devoto junto a su guía, el suboficial Luis Sibert, y el agente Jorge Iani, los efectivos fueron heridos por dos sospechosos. Chonino saltó sobre uno de los agresores y le arrancó un bolsillo de la campera, donde se encontraban los documentos del criminal. El otro atacante le disparó mortalmente. Los documentos permitieron detener a los asesinos cinco días después. Cada 2 de junio se celebra en Argentina el Día Nacional del Perro en su homenaje.
