El presidente Javier Milei resolvió en reuniones con ministros y legisladores que la estrategia para la reelección se basará en la polarización y en la defensa del plan económico, sin modificar su estilo de comunicación. La decisión se tomó en el marco de un debate interno sobre la sensibilidad del Gobierno ante el deterioro de la confianza social.
El presidente Javier Milei definió en reuniones de Gabinete y con legisladores que la estrategia para la reelección se basará en la polarización y en la defensa del plan económico, sin modificar su estilo de comunicación. La decisión se tomó en el marco de un debate interno sobre la sensibilidad del Gobierno ante el deterioro de la confianza social, reflejado en encuestas de opinión.
En la reunión de Gabinete del lunes, Milei habilitó una discusión sobre la morosidad bancaria y el estancamiento de la actividad. Según dos participantes, el presidente expresó que mostrarse comprensivo con quienes sufren el ajuste sería «entregar la trinchera de los resultados económicos». También habría dicho: «Esto es la guerra. Enfrente están los orcos. El kirchnerismo si te ve débil te pasa por arriba».
En la cumbre con diputados y senadores del martes, previa a la sesión en la que el oficialismo obtuvo victorias legislativas, Milei arengó a los legisladores con frases similares. Un asistente recordó que el presidente dijo: «Los tenemos que hacer mierda; es el único lenguaje que entienden».
La estrategia de polarización se basa en el fantasma del kirchnerismo movilizado y en la idea de un «golpe de Estado» contra el plan de austeridad. Según un funcionario cercano al presidente, «contra el kirchnerismo no podemos perder. Si aparece un candidato de fuera de la política el riesgo es mayor».
En relación con los empresarios, Milei los acusó de buscar un «Milei moderado» y de haber preferido a Sergio Massa en 2023. En su discurso en el Council of the Americas, el presidente se refirió a quienes se quejan de las desregulaciones como «soretes».
El presidente también se dirigió a estudiantes de la Escuela ORT el jueves, donde denunció «presiones para modificar el rumbo y ser más laxos» y prometió no ceder «a los cantos de sirena». Además, alentó a los alumnos a abuchear a los periodistas, diciendo: «Se los voy a festejar».
El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, recomendó en público que Milei modere su estilo: «Hoy a lo mejor la gente ya está como un poco cansada de ese Milei tan agresivo en algunas cosas. Yo creo que debería hacer como en las elecciones anteriores, cuando dijo: ‘No voy a putear más’. Porque la gente se cansa de eso».
El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció un proyecto para impulsar el crédito hipotecario mediante el uso del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la Anses. Caputo calificó la iniciativa de «justicia social», una expresión que Milei ha criticado, y mencionó un «efecto multiplicador» en la economía. El plan tiene un alcance limitado a unas 15.000 familias.
El Gobierno celebró el repunte de 6% en el Índice de Confianza en el Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella en agosto. Caputo publicó en redes sociales: «Dato mata encuesta». El Índice de Confianza en el Consumidor, de la misma fuente, registró una caída en el mismo mes.
Milei ofreció a visitantes de la Casa Rosada el libro «La economía en una lección», de Henry Hazlitt, que critica la intervención estatal. El presidente no ha anunciado medidas para los deudores morosos, a quienes ha ridiculizado como compradores impulsivos.
