El fortalecimiento de las condiciones climáticas asociadas al fenómeno El Niño modificará el patrón meteorológico en Argentina hasta octubre, con impacto diferenciado según la región.
El territorio argentino atraviesa una etapa de condiciones climáticas más dinámicas y cambiantes en el marco del fenómeno conocido como El Niño, que comenzó a extenderse desde los primeros días de agosto y continuará hasta, al menos, el mes de octubre.
El ingreso frecuente de sistemas de baja presión desde el Pacífico sur provoca episodios de inestabilidad, lluvias y nevadas en la Patagonia. Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), estos eventos se extenderán durante los próximos días, aunque no implicarán precipitaciones continuas en todas las regiones: cada zona tendrá fenómenos diferentes y con distinta intensidad.
Un informe del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos de la provincia de Buenos Aires indica que existe una probabilidad superior al 90% de que el actual evento evolucione hacia una intensidad “muy fuerte”, considerando que buena parte del territorio bonaerense ya cuenta con una elevada acumulación de agua en los suelos.
Proyecciones del INTA
Frente a las estimaciones climáticas que anticipan un escenario marcado por un elevado régimen de lluvias y altas temperaturas, los expertos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) actualizaron el panorama agroclimático y brindaron recomendaciones técnicas para anticiparse al fenómeno.
En este contexto, se organizó una charla técnica en la Sociedad Rural de Azul sobre “El Niño, proyecciones climáticas para la campaña 2026-27 y recomendaciones de manejo para productores”. Del evento participaron Nicolás Bronzovich, presidente del INTA, y Martín Tuculet, integrante del Consejo Directivo Nacional por Aacrea, entre otras autoridades.
Pablo Mercuri, director del Centro de Investigación de Recursos Naturales (CIRN), sostuvo: “Se está desarrollando el fenómeno climático Niño que, acorde a la proyección más reciente, tendría una intensidad de moderado a fuerte y un desarrollo hasta al menos finales del verano de 2027”. Además, aclaró que el impacto de El Niño no es uniforme a escala global: “El Niño impacta de manera diferente en los distintos continentes y regiones porque no todos los océanos se calientan de manera simultánea”.
Temperatura del mar y advertencias de la ONU
Los océanos registraron una temperatura promedio de la superficie de los mares del mundo de 21,1 °C en los últimos días, cifra que supera ligeramente los 21,09 °C registrados en los primeros meses de 2024 y se encuentra por encima del promedio para esta época del año.
La doctora Samantha Burgess, subdirectora de Copernicus, afirmó: “El Niño está aportando calor al sistema, pero lo hace sumándose a décadas de calentamiento provocado por el ser humano”. Agregó que “este récord es otra señal clara de que el océano está sometido a un estrés cada vez más grande”.
El secretario general de las Naciones Unidas emitió una advertencia sobre la evolución del fenómeno: “Dos meses atrás, le advertí que El Niño estaba llegando a nuestra puerta. Ahora está dentro de la casa y está causando estragos”. También sostuvo: “Los nuevos pronósticos publicados hoy por la Organización Meteorológica Mundial ofrecen una perspectiva desoladora del periodo comprendido entre agosto a octubre. El Niño se está intensificando, avivando aún más un planeta que ya está en llamas”.
El analista internacional Andrés Repetto, en LN+, profundizó sobre el impacto global del fenómeno y mencionó la sequía en Europa, los incendios forestales y el cierre de una central nuclear en Hungría que abastece a Budapest. También señaló que “hay varios países ahora sin o con poca luz, Rumania, Georgia”.
