La organización Grooming Argentina advirtió que el acoso sexual a menores por medios digitales mutó con la inteligencia artificial. Datos de Unicef y del Ministerio Público Tutelar de la Ciudad de Buenos Aires muestran un aumento de casos.
La organización Grooming Argentina advirtió que el delito de grooming, definido como el acoso sexual de adultos a menores a través de pantallas, entró en una nueva etapa con el uso de inteligencia artificial (IA). El fundador de la organización, Hernán Navarro, afirmó que observan con preocupación cómo el avance de esta tecnología impacta en los casos que atienden.
Según datos de Unicef, tres de cada diez adolescentes de la región recibieron propuestas sexuales en línea de parte de desconocidos, con un riesgo mayor para las chicas. En la Ciudad de Buenos Aires, las denuncias por acoso digital crecieron un 30% anual, de acuerdo con el Ministerio Público Tutelar. La ley que tipifica el grooming en Argentina existe desde 2013.
La IA modifica la escala del delito, que se basa en el engaño. Un adulto que se hacía pasar por un menor encontraba límites prácticos que ahora se reducen. Grooming Argentina basa su alerta en el reporte oficial de casos que administra en el país.
La especialista Roxana Morduchowicz sostuvo que la protección no puede recaer solamente en los padres y las escuelas, y que hacen falta marcos que responsabilicen a las empresas dueñas de las plataformas donde ocurren estos hechos. En Argentina existen la línea 137 y canales oficiales de denuncia.
El artículo original señala que la conversación pública sobre el uso de celulares por parte de menores se centra en la cantidad de horas, y no en los riesgos específicos. Los especialistas recomiendan conversación sostenida y confianza para que los menores puedan reportar situaciones extrañas.
