La ciudad autónoma de Ceuta, ubicada en la costa norte de África, combina fortificaciones históricas, templos de diversas religiones y un patrimonio arquitectónico que refleja su pasado multicultural. Un viaje a la ciudad permite explorar sus murallas, catedrales, mezquitas y sinagogas, así como la fortaleza del Monte Hacho.
Ceuta, ciudad autónoma española situada en la costa norte de África, presenta un patrimonio arquitectónico y cultural que abarca fortificaciones, templos de distintas religiones y edificios históricos. Un recorrido por la ciudad permite observar vestigios de su pasado, incluyendo las Murallas Reales, la Puerta Califal y la fortaleza del Monte Hacho.
El puerto de Ceuta cuenta con una estatua de Hércules, que separa las columnas que en la antigüedad marcaban el fin del mundo conocido. Según la tradición, el geógrafo Pomponio Mela denominó a la zona ‘Septem Fratres’ por sus siete montes, y Aristóteles informó a los griegos que el mundo conocido terminaba en las Columnas de Hércules.
La Puerta Califal, construida por el emir Abderramán en forma de herradura, forma parte de las Murallas Reales que protegieron la ciudad de invasiones marítimas. Estas murallas separan el estrecho de Gibraltar del mar de Alborán, donde confluyen el Mediterráneo y el Atlántico Norte.
La arquitectura de Ceuta refleja su historia: fortificaciones con cañones que dan cuenta de los cuarenta sitios que soportó la ciudad, y templos cristianos, musulmanes, judíos e hindúes que comparten el espacio urbano. Entre los edificios destacan la Catedral de la Asunción, la mezquita Sidi Embarek, la sinagoga de Bet-El y el templo hindú.
La Virgen de África, tallada en un solo bloque de madera, es la patrona de la ciudad y se encuentra en la Catedral. Fue ofrecida a los ceutíes por Enrique el Navegante en el siglo XV. En la Plaza de los Reyes se encuentra la Casa de los Dragones, cuyo techo estaba coronado por seis dragones de bronce que fueron robados hacia 1925 y reemplazados por cuatro de resina.
La fortaleza del Monte Hacho, ocupada por bereberes, almorávides, romanos, portugueses y españoles, domina la ciudad. El historiador Jerónimo de Mascarenhas la describió como ‘Escudo de España’ en su obra ‘Historia de la ciudad de Ceuta’ (Lisboa, 1648).
El cementerio de Santa Catalina alberga una tumba común donde fueron sepultados los fallecidos en la fortaleza, según actas de defunción de la época. El poeta y militar ceutí Luis López Anglada describió a Ceuta como ‘acostada en los brazos del mar’, y en sus versos finales escribió: ‘Hércules soñó a Ceuta bajo el cielo, sola, blanca, feliz’.
