El 8 de agosto se conmemora el Día Internacional del Gato. Datos de estudios recientes indican que un alto porcentaje de tutores no se prepara adecuadamente para la llegada de un felino y que solo la mitad acude al veterinario ante signos de enfermedad. Especialistas detallan los pilares del cuidado responsable.
El 8 de agosto se celebra el Día Internacional del Gato, una fecha que busca concientizar sobre la tenencia responsable de felinos. Según el estudio global “Mascotas y propietarios: la importancia de cuidar los primeros momentos juntos”, elaborado por Royal Canin, el 56% de los tutores de gatos manifestó no haberse preparado adecuadamente antes de la llegada del animal al hogar.
Por su parte, la iniciativa internacional “Take Your Cat to the Vet” informó que solo el 50% de los cuidadores acude al veterinario cuando su gato presenta signos visibles de enfermedad o malestar. Las causas principales son el estrés que genera el traslado y la creencia de que las molestias se resolverán por sí solas.
Juan Atilio Di Paolo, asesor veterinario en Royal Canin, señaló que “para fortalecer el vínculo entre los tutores y sus mascotas hay pilares que resultan esenciales”. Entre ellos destacó:
- Nutrición precisa y adaptada: la alimentación debe ajustarse a la etapa de vida (gatitos, adultos o seniors), tamaño, raza o condición física, ya que previene enfermedades y contribuye a la longevidad.
- Enriquecimiento ambiental y juego: los gatos requieren espacios verticales, rascadores y estímulos que les permitan expresar comportamientos naturales de caza y exploración, lo que previene el estrés y el sedentarismo.
- Controles veterinarios regulares: las visitas periódicas permiten detectar a tiempo patologías, dado que los felinos tienden a ocultar el dolor y los síntomas de enfermedad.
- Espacios de calma y seguridad: mantener un entorno predecible, con acceso constante a agua fresca y bandejas sanitarias limpias en lugares tranquilos, es clave para su estabilidad emocional.
Di Paolo también afirmó que fomentar la tenencia responsable impacta en el bienestar individual de cada mascota y promueve una comunidad de tutores más informados y comprometidos con el cuidado animal.
