El Gobierno de Brasil decidió no designar un nuevo embajador en Argentina y dejó la conducción de su misión diplomática en manos de un encargado de negocios, tras las declaraciones del presidente Javier Milei.
Buenos Aires, 4 agosto (NA) — El Gobierno de Brasil resolvió mantener su representación diplomática en Argentina al nivel de encargado de negocios, lo que implica que no enviará, por el momento, un nuevo embajador a Buenos Aires. La conducción de la misión quedará a cargo de un funcionario de menor rango, en el marco de las tensiones bilaterales surgidas tras las declaraciones del presidente Javier Milei.
En la práctica, un encargado de negocios asume la conducción cotidiana de una embajada cuando no hay un embajador designado o cuando este fue retirado. La embajada continúa funcionando con normalidad, y se mantienen los vínculos consulares y administrativos, pero la ausencia de un embajador reduce el nivel de interlocución política entre los gobiernos.
La diferencia también se refleja en el protocolo diplomático: los embajadores presentan sus cartas credenciales ante el presidente del país receptor, mientras que los encargados de negocios formalizan su acreditación ante el ministro de Relaciones Exteriores o canciller.
La decisión del Palacio del Planalto se produjo luego de que el presidente Javier Milei volviera a lanzar críticas contra Luiz Inácio Lula da Silva. Brasil ya había llamado a consultas a su embajador en Argentina, Julio Bitelli, y ahora resolvió que no regresará a Buenos Aires.
La rebaja del nivel diplomático no implica una ruptura de relaciones, pero constituye un gesto significativo en la política exterior. Ambos países mantienen abiertas sus representaciones diplomáticas, y la relación política queda reducida a un nivel mínimo hasta que alguno de los gobiernos decida normalizar el vínculo mediante la designación de un nuevo embajador o el restablecimiento del diálogo de alto nivel.
