Este lunes se reiniciaron las clases en la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires con un paro nacional docente convocado por CTERA. El acatamiento fue parcial y el Ministerio de Capital Humano dispuso inspecciones.
Este lunes se reiniciaron las clases en la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires después de las vacaciones de invierno. La Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) convocó a un paro nacional docente para exigir mejores condiciones de trabajo.
El acatamiento fue parcial. En la Ciudad de Buenos Aires, la mayoría de las escuelas mantuvieron las puertas abiertas. En algunos grados las clases se dictaron con normalidad y en otros no, según el criterio de cada docente. Los equipos directivos mantuvieron la estructura escolar, pero en algunos casos reunieron a los chicos de varios grados en un solo grupo por falta de docentes.
En el conurbano bonaerense la medida de fuerza tuvo mayor intensidad. Los sindicatos nucleados en el Frente de Unidad Docente Bonaerense habían ratificado la adhesión y anticipado que el reinicio del ciclo lectivo se vería afectado en numerosos establecimientos de la Provincia.
Inspecciones del Gobierno nacional
El Ministerio de Capital Humano anunció inspecciones muestrales para verificar el cumplimiento del 75% de la prestación habitual del servicio educativo. La medida se basa en la Ley 27.802, que establece a la educación como servicio esencial.
La Ciudad y la Provincia de Buenos Aires aclararon que no colaborarían con esos controles. La Dirección General de Cultura y Educación bonaerense envió una circular que señala: “El artículo 6 de la Constitución Nacional prohíbe que un organismo administrativo nacional ejerza facultades de fiscalización o sanción sobre materias reservadas a las provincias sin el proceso político-parlamentario correspondiente”.
Reclamos gremiales
La huelga formó parte de un plan de lucha por la reapertura de la Paritaria Nacional Docente, la recomposición salarial y la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID). También rechazaron una eventual reforma previsional y el proyecto conocido como “Ley de Libertad Educativa”.
La consigna del paro fue “Basta de ajuste a la educación”. Desde la conducción sindical remarcaron que el objetivo es visibilizar la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores de la educación, con el sueldo mínimo estancado en 500 mil pesos.
