La derrota de la selección argentina ante España en la final generó una ola de críticas internacionales. Especialistas analizan posibles orígenes geopolíticos y financieros detrás de la campaña antiargentina en redes y medios.
La psiquiatra suizo-norteamericana Elizabeth Kübler-Ross definió que el duelo tiene varias etapas, comenzando por la negación. Esta teoría se aplica al caso de la final perdida contra España. Argentina, como potencia futbolera, perdió ante un rival que, según lo declarado por el director técnico Lionel Scaloni, jugó mejor. Scaloni afirmó: “Perdimos y está bien; se puede aprender de la derrota y hay que saber perder con nobleza”.
La derrota generó un shock en la selección y la sociedad. Durante la entrega del trofeo a España, los jugadores argentinos le dieron la espalda al podio. El escritor español Arturo Pérez-Reverte atribuyó a la selección argentina “comportamientos zafíos y sucios”. En respuesta, el escritor argentino Martín Caparrós señaló que “entre 1550 y 1800 España secuestró o hizo secuestrar a tres o cuatro millones de africanos para llevarlos a trabajar a sus colonias americanas”.
La campaña antiargentina se originó en conversaciones en la red social X, impulsadas desde cuentas rusas y apoyadas por casas de apuestas como 1xBet. También participaron cuentas vinculadas con sectores del wokismo norteamericano anti-Trump. El especialista en marketing deportivo Agustín Giménez explicó la dinámica de esta campaña. Para sectores libertarios, la campaña no es solo antiargentina sino anti-Occidente.
El odio hacia Argentina se trasladó de las redes a medios tradicionales como CNN, The New York Post, Daily Mail, O Globo, Marca, The Telegraph, Le Parisien y RMC Sport. Actores como Javier Bardem se alegraron públicamente por la derrota argentina debido al apoyo del presidente Javier Milei a Israel. La cantante Rosalía retuiteó contenido contra Argentina y luego ofreció una disculpa.
