El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires anunció una reforma del Estatuto Docente que se aplicará desde 2027 e introduce cambios en ascensos, traslados, licencias y evaluación.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires anunció este jueves una reforma del Estatuto Docente, que comenzará a aplicarse de manera gradual desde 2027 y modificará aspectos centrales de la carrera de maestros y profesores.
El jefe de Gobierno, Jorge Macri, afirmó que la intención es “sacudir” un sistema que consideró desactualizado y sostuvo que los cambios apuntan a “ordenar el sistema de mérito dentro de la carrera docente, ordenar cómo crecer y tener equipos directivos que se hayan formado para ser directivos”.
Según el Ministerio de Educación, el objetivo es reducir la rotación de docentes, fortalecer la continuidad pedagógica y dar mayor peso a la formación y al desempeño por sobre la antigüedad.
Principales cambios
Traslados: Los docentes deberán permanecer al menos dos años como titulares antes de poder solicitar el traslado a otra escuela. Quienes ya trabajen en una institución tendrán prioridad para acceder a nuevos cargos dentro de ese establecimiento si cuentan con al menos un año de antigüedad. La medida busca reducir la rotación, que actualmente alcanza a uno de cada cinco docentes por año.
Capacitación y evaluación: La reforma otorga mayor peso a la formación continua y a los estudios de posgrado para acceder a ascensos. La evaluación anual de desempeño será digital e incorporará nuevos indicadores. Para obtener la calificación máxima será obligatorio acreditar un 90% de presentismo. Quienes obtengan evaluaciones deficientes no podrán continuar frente al aula.
Requisitos para ser director: A partir de la implementación del nuevo Estatuto, quienes aspiren a ocupar cargos directivos deberán contar con una licenciatura en gestión educativa o una titulación equivalente. Hasta ahora ese título otorgaba un adicional salarial, pero dejará de ser un incentivo para convertirse en un requisito para el ascenso.
Licencias: Las ausencias por asuntos particulares pasarán a computarse por docente y no por cargo, con un máximo de seis por año, independientemente de la cantidad de escuelas donde trabaje. La licencia por examen para quienes cursen carreras terciarias o universitarias se reducirá de cinco a tres días hábiles.
La reforma fue rechazada por la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), que cuestionó que las modificaciones se hayan realizado por decreto y sin negociación colectiva. El sindicato presentó un planteo administrativo para solicitar la suspensión de la medida y reclamó abrir una instancia de diálogo con el Gobierno porteño.
