El oficialismo comenzó a delinear el operativo para la reelección presidencial de Javier Milei en 2027, en un contexto de imagen estabilizada pero alejada de sus picos de aprobación. La negociación con gobernadores, la posible reforma electoral y las tensiones internas en La Libertad Avanza marcan el panorama.
Con la atención social centrada en el Mundial, el Gobierno inició el diseño de la estrategia electoral para 2027. Según encuestas internas de La Libertad Avanza (LLA), la caída de la desaprobación y la imagen negativa del presidente Javier Milei se habrían frenado, y el oficialismo proyecta un escenario con un piso de apoyo del 30%, aunque lejos de los niveles de adhesión popular registrados en la primera parte de su gestión.
El ingreso definitivo de Milei al sistema político, con la incorporación de dirigentes provenientes del PRO y otros espacios, implica riesgos y necesidades. Entre los primeros, la posibilidad de una derrota en un eventual balotaje. Entre las segundas, la urgencia de construir alianzas, especialmente con gobernadores, y evitar el crecimiento de una figura de centroderecha que pueda dividir el voto libertario.
Foto en Tucumán y negociaciones con gobernadores
La foto del 8 de julio en la Casa Histórica de Tucumán mostró un cambio significativo respecto de 2025: de tres mandatarios provinciales presentes el año anterior, pasaron a trece. Las conversaciones se aceleraron tras la salida de Manuel Adorni, lideradas por Diego Santilli con supervisión de Karina Milei. Los gobernadores solicitan recursos y que LLA no compita con fuerza en las elecciones locales, a cambio de apoyar una reforma electoral que incluya la eliminación de las PASO y la reinstauración de colectoras, mecanismo que permitiría a los mandatarios sumar candidatos legislativos a la boleta presidencial de Milei.
Las posiciones entre los gobernadores son dispares. Algunos, como el radical Leandro Zdero (Chaco) o los peronistas distanciados de Cristina Kirchner, tienen distintos márgenes de acción. El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, señaló que las colectoras se asemejan a los acoples tucumanos, sistema que suele ser cuestionado por la complejidad que genera en el cuarto oscuro. Jaldo también apuntó contra Lisandro Catalán, exministro del Interior de Milei, quien califica ese sistema como «una trampa electoral» en favor del peronismo.
En tanto, el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, reiteró su oposición a las PASO, mientras que Jaldo se manifestó a favor de mantenerlas. El radical mendocino Alfredo Cornejo mantendrá las primarias en su provincia, pero evalúa su postura a nivel nacional. En provincias como Misiones y San Luis, los oficialismos provinciales muestran divisiones internas, lo que podría abrir espacios para LLA.
Los gobernadores del peronismo opositor, con Axel Kicillof como figura visible, buscarán sostener las PASO y bloquear las colectoras.
Tensiones internas y posibles candidatos
En el acto de Tucumán, la vicepresidenta Victoria Villarruel se presentó como invitada oficial. Villarruel busca capitalizar el capital simbólico de honestidad y transparencia que, según analistas, Milei habría dilapidado con el caso Adorni. En su visita al ingenio La Florida, se manifestó a favor de las industrias locales y expresó su voluntad de impulsar la Ley de Biocombustibles, iniciativa considerada estratégica por provincias productoras de bioetanol.
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, también aspira a ser candidata del «mileísmo sin Milei». Una encuesta de Management & Fit muestra a Bullrich como líder en aprobación, seguida por Kicillof, mientras que Milei aparece séptimo. Villarruel registra la menor desaprobación, aunque no altos niveles de imagen positiva. Mariel Fornoni, directora de Management & Fit, indicó que «la última medición marca una leve caída del Gobierno, que bajó diez puntos en los últimos meses. La situación económica y el caso Adorni influyeron. Milei tiene 37 puntos de imagen positiva, no es poco a dos años y medio de gestión».
Perspectivas económicas
El equipo económico busca dar certezas sobre la acumulación de reservas para afrontar vencimientos de 2026 y parte de 2027. Según la encuesta citada, un 44% de los consultados quiere que no haya cambio de modelo económico, y no habría emergido aún un espacio que capitalice el descontento. Fornoni afirmó: «Si bien la imagen de Milei cayó, hay un porcentaje alto que pide sostener el rumbo».
Sin las banderas de «casta» ni «moral», Milei centra sus expectativas en el frente económico. Si el plan funciona, tendrá una plataforma para disputar un nuevo mandato; de lo contrario, ya no podrá apoyarse en el magnetismo de outsider y competirá como un político más, obligado a construir alianzas para ganar una segunda vuelta.
