Un juez de la Ciudad de México sentenció a Brenda “N” y María “N” a 25 años de prisión por extorsión agravada en pandilla, tras usar chalecos e identificaciones falsas de la COFEPRIS para amenazar con clausurar un negocio en Iztacalco y exigir dinero a su dueño.
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) informó este 10 de julio que un juez dictó una condena de 25 años de prisión contra Brenda “N” y María “N” por el delito de extorsión agravada en pandilla. Además, la autoridad judicial impuso a cada sentenciada el pago de una multa de 565 mil 700 pesos.
La FGJCDMX acreditó la responsabilidad de ambas con testimonios, dictámenes periciales y otros medios de prueba presentados durante el juicio.
Según las indagatorias, el 22 de abril de 2025, las dos mujeres llegaron a un establecimiento de alimentos en la alcaldía Iztacalco portando chalecos e identificaciones apócrifas de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS). Se dirigieron a un empleado del negocio y le notificaron que el local sería clausurado por condiciones de insalubridad.
María “N” detalló a los afectados que la multa por las supuestas irregularidades ascendería a entre 90 mil y 120 mil pesos. Cuando el propietario se presentó, las sentenciadas cambiaron el planteamiento: ofrecieron interceder ante un supuesto coordinador para frenar la clausura a cambio de 25 mil pesos.
El comerciante salió del negocio con el pretexto de reunir el dinero, contactó a elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y regresó con policías. Los agentes revisaron las credenciales, confirmaron que eran falsas y detuvieron a las mujeres en el lugar. Quedaron a disposición del Ministerio Público, lo que inició el proceso que derivó en la condena.
La COFEPRIS es el organismo federal encargado de vigilar que productos y servicios no representen un riesgo para la salud. Publica en su sitio oficial el listado de los 54 verificadores sanitarios en función en la Ciudad de México, con vigencia al 31 de diciembre de 2026 y folio de credencial registrado. Un verificador autorizado debe presentar credencial vigente con fotografía, folio, fecha de vigencia y la leyenda “Válida solo cuando exhibe orden de visita”, además del original de la orden de verificación. Ningún verificador puede recibir dinero en efectivo durante la visita ni ofrecer acuerdos para evitar una clausura.
