La profesional de relaciones públicas Candela Burruchaga fue galardonada por el Consejo Profesional de Relaciones Públicas. Durante la ceremonia, relató su experiencia con endometriosis, enfermedad que requirió una cirugía compleja el 6 de enero de 2026.
Candela Burruchaga recibió un galardón del Consejo Profesional de Relaciones Públicas. Durante la ceremonia, expresó: “¿Por qué cuento algo tan íntimo como una cirugía en una red social profesional? Porque la endometriosis tiene un diagnóstico tardío promedio de 10 años a nivel global, las mujeres no somos escuchadas cuando hablamos de nuestro dolor”.
Burruchaga llegó al diagnóstico tras un año de convivir con una inflamación abdominal. Inicialmente asoció los síntomas a su patología intestinal de base. Durante ese período se realizó múltiples estudios, pero no se identificó la causa hasta que un control anual mostró “solo un puntito” en el ovario izquierdo. Derivada a una especialista en imágenes, se identificó un endometrioma, compromiso ovárico e intestinal, y múltiples nódulos y adherencias. La confirmación llegó con una resonancia magnética con protocolo para endometriosis.
“La médica que me diagnosticó me dijo: ‘para mí, vos tenés todas’, en referencia a la endometriosis superficial, profunda y el endometrioma”, recordó Burruchaga. A partir de allí, la sospecha dejó de ser ambulatoria y requirió intervención quirúrgica.
La cirugía se realizó el 6 de enero de 2026. Participaron tres cirujanos: un ginecólogo operante, un cirujano de abdomen y personal del equipo ginecológico. Se extrajeron nódulos, se liberaron adherencias y se resolvió el compromiso intestinal. El diagnóstico final fue endometriosis profunda infiltrante, confirmado por anatomía patológica. La patología comprometió alrededor del 50% de la superficie de la última parte del intestino, por lo que se resecó un pequeño tramo. Burruchaga estuvo internada varios días y recibió el alta el sábado siguiente.
El postoperatorio incluyó dolor abdominal, de cuello y de cabeza. Tuvo dieta líquida y luego blanda. La fatiga fue un efecto significativo: “Estaba una hora y me volvía a la cama”, afirmó. El cirujano indicó que la sensación de cansancio podía durar dos o tres meses. Alrededor de los tres meses empezó a sentirse mejor.
Burruchaga destacó que la endometriosis es una enfermedad crónica sin cura, aunque con tratamiento. Señaló que el diagnóstico suele demorarse entre 10 y 15 años a nivel global debido a la minimización de los síntomas. Recomendó a las pacientes: “No se queden calladas, que insistan, insistan, insistan”.
La experiencia también implicó un duelo por el cuerpo y las cicatrices. Burruchaga había congelado óvulos dos años antes, lo que valoró positivamente tras conocer el cuadro completo.
Al recibir el premio, sintió “taquicardia absoluta”. Su madre la llamó llorando, emocionada, y sus amigas celebraron la noticia desde Buenos Aires, Rosario y Puerto Madryn. “No hay que acostumbrarse a vivir con dolor”, concluyó.
