A dos semanas de los sismos que afectaron a Venezuela, las tareas de rescate se concentran en la localización de cuerpos y la remoción de escombros. El balance oficial reporta más de 3.600 fallecidos y 16.700 heridos.
A dos semanas de los terremotos que sacudieron a Venezuela, los operativos de búsqueda se centran en encontrar cuerpos y retirar escombros. La catástrofe lleva contabilizados más de 3.600 muertos y 16.700 heridos, según el último balance del Gobierno.
Un programa de la ONU estimó cerca de 1,2 millones de toneladas de escombros en las zonas más afectadas. Su secretario de Asuntos Humanitarios visitará a rescatistas y sobrevivientes.
Entretanto, este miércoles se prevé una vigilia a las 16.00 hora local (20.00 GMT) en la plaza El Cónsul, en La Guaira, el estado más devastado por los terremotos y que poco a poco retoma sus actividades con la reapertura de algunos pequeños comercios.
En este estado costero, el desastre generó aproximadamente 1,2 millones de toneladas de escombros en las zonas más afectadas, según una evaluación preliminar del 29 de junio del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). De este total, aproximadamente 915.000 toneladas corresponden a edificios dañados, mientras que 332.000 toneladas provienen de artículos domésticos y pertenencias de las personas, añadió el PNUD.
Los mayores volúmenes se concentran en las zonas de Catia La Mar, Caraballeda y Urimare, identificadas como ‘áreas prioritarias para las labores de gestión de escombros’. Varias organizaciones internacionales se mantienen en La Guaira y en las últimas horas llegó al país el secretario general adjunto de la Oficina de Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios (OCHA), Tom Fletcher.
Su visita, según el portavoz Stéphane Dujarric, durará cuatro días, durante los que tiene previsto reunirse con supervivientes y personal de primera línea de asistencia, así como con altos cargos del Gobierno y personas que colaboran en labores de búsqueda y rescate.
El gobierno de Estados Unidos afirmó que la asistencia humanitaria enviada a Venezuela tras los devastadores terremotos se distribuyó de manera ‘confiable y rápida’, al tiempo que confirmó el inicio de una nueva etapa enfocada en la recuperación y el socorro de las zonas afectadas.
El anuncio llegó mientras organizaciones civiles y ciudadanos continúan denunciando presuntas dificultades para hacer llegar la ayuda a las comunidades damnificadas.
Durante una conferencia virtual, el encargado de negocios estadounidense en Caracas, John Barrett, sostuvo que la respuesta desplegada por Estados Unidos representó el mayor operativo de asistencia realizado en territorio venezolano. ‘Ha emprendido una respuesta para los terremotos’, afirmó al describir una operación que calificó como ‘la más grande en la historia de Venezuela’, respaldada por una ‘fuerte y sólida red de asistencia sobre el terreno’.
