Rusia lanzó durante la madrugada de este lunes uno de los ataques más intensos de las últimas semanas contra Ucrania, con una combinación de misiles balísticos y drones que dejó al menos 26 muertos.
Rusia lanzó durante la madrugada de este lunes un ataque con misiles balísticos y drones contra Ucrania. El bombardeo dejó al menos 26 muertos en Kiev, según informaron las autoridades locales.
En Kiev, los equipos de rescate trabajaron durante horas para retirar los escombros de una torre residencial que quedó destruida tras el impacto de los proyectiles. Allí recuperaron varios cuerpos mientras continuaban las tareas para descartar que hubiera más personas atrapadas.
El ataque se produjo a pocas horas de la cumbre de la OTAN, que comenzará esta semana en Turquía, donde el presidente estadounidense Donald Trump tiene previsto reunirse con su par ucraniano, Volodímir Zelensky, para intentar reactivar las negociaciones en torno a la guerra que comenzó con la invasión rusa de febrero de 2022.
Según datos difundidos por la Fuerza Aérea ucraniana, ninguno de los 23 misiles balísticos lanzados por Rusia durante el ataque pudo ser interceptado. Las autoridades atribuyeron esta situación al agotamiento de los sistemas Patriot, el único armamento del que dispone Ucrania capaz de derribar este tipo de proyectiles.
En su habitual mensaje nocturno, el presidente Zelensky afirmó que es «simplemente absurdo» que la producción de estos sistemas defensivos siga siendo insuficiente para proteger a la población del «terror balístico». Sostuvo que Ucrania cuenta con la capacidad tecnológica para fabricar este tipo de armamento, pero necesita que Estados Unidos otorgue las licencias correspondientes para producir los sistemas Patriot dentro del país. «Nuestra producción alcanzaría no solo para defender Ucrania, sino también para ayudar a otros socios que los necesiten», declaró.
Horas antes, Zelensky había solicitado que la próxima cumbre de la OTAN deje «decisiones firmes» que permitan reforzar la defensa aérea ucraniana. Las estadísticas oficiales indican que en lo que va de julio, las defensas ucranianas derribaron cuatro de los 49 misiles balísticos lanzados por Rusia.
