Un repaso por tres catástrofes recientes en Argentina, Venezuela y la República Democrática del Congo, donde la corrupción y la codicia habrían incidido en la magnitud de las pérdidas humanas.
En Argentina, el 22 de febrero de 2012, el tren del Sarmiento chocó contra el andén de la estación Once, dejando 52 muertos y 789 heridos. Se señaló que el accidente estuvo relacionado con problemas de mantenimiento.
En Venezuela, las fallas en la construcción de barrios y la falta de infraestructura habrían agravado los efectos de una catástrofe natural que, según cifras oficiales, causó casi 2300 muertos, aunque se estima que podrían superar los 10.000. Las autoridades reportan 40.000 desaparecidos en la zona de La Guaira, que presenta daños extensos. La ONU gestiona el envío de 10.000 bolsas para cuerpos.
En la República Democrática del Congo, durante el Mundial de fútbol, jugadores del seleccionado se taparon la boca e hicieron el gesto de una pistola en la sien al sonar el himno. Uno de ellos declaró: “Nos están matando, mientras el mundo se calla y mira para otro lado”. El país sufre una guerra civil vinculada al control de minerales para la industria tecnológica.
